Este domingo, tras la contundente victoria de La Libertad Avanza en las elecciones legislativas, el presidente Javier Milei brindó un discurso desde el búnker del hotel Libertador en el que marcó el inicio de la segunda mitad de su gestión. El mandatario anunció que buscará consensuar las reformas pendientes con gobernadores y legisladores de otras fuerzas, a quienes diferenció del kirchnerismo.
“Nos alegra saber que en muchas provincias las segundas fuerzas no fueron del kirchersimo, sino del oficialismo provincial. Oficialismos que son actores racionales, pro capitalistas y a los que uno más uno les da dos”, introdujo el jefe de Estado.
A raíz de este nuevo mapa político, Milei extendió una invitación formal: “Es por ello que queremos invitar a la gran mayoría de los gobernadores que tendrán representación parlamentaria a discutir estos acuerdos. En definitiva, ahora sí podremos transformar en leyes las consignas del Pacto de Mayo”.
“Vamos a poder sentarnos a discutir las bases para una Argentina distinta, una Argentina que hoy en día no nos podemos imaginar», agregó.
Acompañado por su hermana Karina Milei, Santiago Caputo, Manuel Adorni, Patricia Bullrich, Diego Santilli y otros referentes del oficialismo, el presidente celebró los resultados que, según afirmó, «se han plasmado en este hermoso 41% de votos”.
En su análisis del escrutinio, Milei enfatizó la magnitud del triunfo sobre la principal fuerza opositora. “Un dato que quedó claro hoy es que dos de cada tres argentinos no quieren volver al pasado. No solo eso, le sacamos 14 puntos de diferencia al kirchnerismo”, se entusiasmó.
El presidente calificó la jornada como un momento fundacional para el país. “Hoy claramente ha sido un día histórico para la Argentina. El pueblo argentino ha decidido dejar atrás 100 años de decadencia y persistir en el camino de la libertad, el progreso y el crecimiento. Hoy pasamos el punto bisagra, hoy comienza la reconstrucción de la Argentina grande”, sentenció.
Milei también dedicó parte de su discurso a rechazar el modelo de gestión anterior. “Basta de populismo, populismo nunca más”, enfatizó, y añadió: “Los argentinos demostraron que no quieren volver al modelo de la inflación, la inseguridad, el fracaso”.
Hacia el cierre, el presidente retomó su línea discursiva conciliadora y reiteró su plan para un Congreso que espera sea más favorable. “Vamos a impulsar las reformas que aún faltan para lograr ese futuro. Tenemos la responsabilidad de dejar los intereses partidarios de lado y pensar como país. Pensamos que podemos trabajar en conjunto con todas las fuerzas con las que tenemos puntos de acuerdo para lograr aprobar los cambios que la Argentina pide a gritos hace tantos años”, concluyó.
