En el 215° aniversario de la fundación de la ciudad, el Instituto Belgraniano de las Misiones obsequió el valioso material del Reglamento para los Pueblos de las Misiones, redactado de puño y letra del prócer poco después de fundar Curuzú Cuatiá, además de un plano de las rutas que recorrió en la región.
El domingo, 16 de noviembre, día en el que se celebraron los 215 años de la fundación de Curuzú Cuatiá, la ciudad recibió un obsequio que conecta directamente con el corazón de su historia, dos documentos escritos por el propio fundador, el general Manuel Belgrano.
Al comenzar la jornada lluviosa, en una ceremonia cargada de simbolismo que tuvo lugar en el Salón Dorado de la Municipalidad, el intendente, José Irigoyen tuvo el honor de recibir al presidente del prestigioso Instituto Belgraniano de las Misiones, Juan Carlos Ramírez Gattolin, una institución dedicada a preservar y difundir el legado del fundador, quien en un gesto de profundo hermanamiento belgraniano, entregó a la ciudad dos tesoros de incalculable valor histórico: una copia del Reglamento para los Pueblos de las Misiones, redactado por el propio puño del prócer poco después de fundar Curuzú Cuatiá, y un plano de las rutas que el Creador de la Bandera de la Nación recorrió en la región.
BANDERA DE LA CIUDAD
En reciprocidad, el intendente Irigoyen le obsequió una Bandera local, el símbolo que representa el legado de valores que Belgrano dejó a los curuzucuateños.
El encuentro, del que también participaron la Asociación Belgraniana de Curuzú Cuatiá, concejales y el Gabinete municipal, fue una reafirmación de la identidad como Primer Pueblo Patrio. Como expresó Ramírez Gattolin, «es una satisfacción estar en una ciudad que lleva la impronta de Belgrano, cuyo legado sigue siendo una inspiración».
Así comenzó la fecha celebratoria fundacional, honrando al magnánimo fundador de la ciudad y nada menos que uno de los padres de la Patria, quien dejó sus huellas en suelo correntino.
