La Justicia procesó a tres individuos, uno de ellos empleado municipal, acusados de intimidar y exigir casi 5 millones de pesos a Diego Lavezzi, hermano del exfutbolista Ezequiel Lavezzi, en un caso que involucra a la barra del club de Villa Gobernador Gálvez.
Tres hombres fueron imputados por la fiscal Carla Ranciari, acusados de extorsionar a Diego Lavezzi, presidente del club Coronel Aguirre de Villa Gobernador Gálvez y hermano del exfutbolista Ezequiel ‘Pocho’ Lavezzi. Según la investigación, los acusados habrían intimidado a Lavezzi para exigirle una suma cercana a los 5 millones de pesos entre abril de 2022 y febrero de 2025.
Los imputados son Gastón Nicolás M. (28 años), Milton Emanuel T. (43) y Damián Ezequiel O. (31). El juez Hernán Postma dispuso para Milton T., señalado como líder de la barra del club, la prisión preventiva por 90 días. Para Damián Ezequiel O. y Gastón Nicolás G. se ordenaron medidas cautelares no privativas de la libertad por 120 y 90 días respectivamente, que incluyen la fijación de domicilio, prohibición de acercamiento al club y la obligación de firmar periódicamente ante la Oficina de Gestión Judicial.
La fiscalía sostiene que el grupo infundió temor en la víctima mediante actitudes amenazantes. Se atribuye a Milton T., empleado municipal de Villa Gobernador Gálvez, la concreción de al menos 59 transferencias bancarias por el monto total mencionado. A Damián Ezequiel O. se le imputa haber facilitado una línea telefónica para realizar una comunicación extorsiva a través de WhatsApp en enero de 2026, exigiendo la posesión de un local comercial del club. A Gastón Nicolás G. se le imputa la tenencia de un arma de fuego en condiciones de uso.
En allanamientos realizados en Villa Gobernador Gálvez y en la Unidad Penitenciaria de Piñero, se secuestraron dos armas de fuego, municiones, teléfonos celulares, dinero en efectivo, motos y otros elementos. Omar Pereira, secretario de Seguridad Pública, explicó que las extorsiones buscaban el control de actividades comerciales dentro y en los alrededores del estadio, como el subalquiler de locales. ‘Las extorsiones fueron escalando con llamadas más violentas’, afirmó el funcionario, quien subrayó que la investigación continúa.
