Tras una denuncia por la desaparición de 190 vacas, el influencer agropecuario Bruno Riboldi logró una autorización judicial para vender 161 animales, en medio de una causa por defraudación que sigue su curso en los tribunales de Villa Constitución.
La disputa judicial y mediática por la venta de 190 vacas, denunciadas como robadas por el influencer agropecuario Bruno Riboldi (conocido como La Joya Agro), tuvo un nuevo capítulo este viernes. La Fiscalía de Villa Constitución aceptó un pedido para que los 161 animales encontrados puedan ser vendidos nuevamente, a pesar de que ya habían sido adquiridos por los actuales tenedores del campo donde se hallan.
Riboldi había anticipado su plan de comercialización el lunes pasado, explicando en redes sociales la maniobra que habría realizado el productor Nicolás Coscia para trasladar la hacienda desde Santa Teresa hasta Chabás. Confirmó que Luis Polimanti, titular del feedlot de destino, estaba dispuesto a realizar una nueva operación directa con el dueño del ganado para resolver el conflicto. «Ayer me llegó un mail que me habilita a llevarme las vacas adonde quiera», comentó el agroinfluencer respecto a la comunicación judicial.
Cuatro días después, el fiscal Ramiro Martínez dejó sin efecto el depósito judicial a nombre del titular. Tras una presentación ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA), Riboldi acordó la venta de las vacas recuperadas en el mismo lugar donde las halló el 20 de marzo, dos días después de la denuncia contra el productor que estaba a cargo del engorde en Santa Teresa. Polimanti, quien aún no había pagado los animales, decidió realizar el pago en forma directa.
A pesar de este acuerdo, la causa por defraudación por abuso de confianza contra Coscia sigue abierta. Fuentes oficiales indicaron que también hay medidas pendientes en el fuero civil y comercial por la falta de pago de cheques, como consecuencia de la investigación penal.
Mientras tanto, Riboldi mantiene su discrepancia con la calificación legal dada al caso, insistiendo en que se trató de un robo. El agroinfluencer aún busca recuperar 29 vacas y apuntó contra el encargado del servicio de pastaje. «Esta gente se dedica a estafar», aseguró en uno de sus últimos videos en Instagram.
Pasadas tres semanas desde la denuncia, Riboldi no solo espera una condena, sino que también reclama una factura impaga de varios meses. Así se refirió a capturas de pantalla de WhatsApp presentadas por la defensa de Coscia, que argumentan que la venta se ejecutó en el marco de una sociedad. Riboldi sostuvo que la consignataria Aguirre Vázquez SA también fue afectada porque «los Coscia no le querían devolver 267 millones de pesos en cheques».
El Ministerio Público de la Acusación consideró que la comercialización de las vacas configuró un «abuso de la relación de confianza preexistente» entre ambos productores. Según la investigación del fiscal Martínez, Coscia le vendió los animales a la consignataria el 25 de febrero, tres semanas antes de la denuncia. Los documentos de tránsito electrónico (DTE) del Senasa indicaban que la hacienda pertenecía a Agroganadera del Este, pero el productor no tenía facultades para disponer de esos bienes, generando un perjuicio para Agrotranquera SRL, firma de la que Riboldi es socio gerente y accionista mayoritario.
