Las autoridades electorales comenzaron el conteo de votos en unos comicios marcados por la dispersión del voto y diversas irregularidades. La hija del expresidente Alberto Fujimori lideraba algunos sondeos previos.
Las autoridades electorales de Perú iniciaron el conteo de votos de la elección presidencial, que presenta una oferta inusitada de 35 candidatos. Los comicios se celebraron en un contexto de preocupación ciudadana por la delincuencia, la corrupción y la persistente inestabilidad política del país.
Una hora y media después del inicio del escrutinio, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe) había contabilizado apenas el 0,038 % de las actas. Las autoridades se reunieron para analizar las irregularidades de la jornada, que incluyeron la imposibilidad de votar para más de 63.000 personas en Lima debido a la falta de boletas en algunos centros.
Diversos aspirantes a la presidencia, entre ellos Keiko Fujimori de Fuerza Popular, criticaron al jefe de la Onpe, Piero Corvetto, por estos problemas. En esta primera vuelta, Perú elige presidente, dos vicepresidentes y los 130 miembros de la Cámara de Diputados y los 60 del Senado, en el regreso a la bicameralidad luego de 30 años.
No había previsiones claras sobre cuándo podría conocerse una tendencia definitiva, y algunos analistas estimaron que el resultado final podría demorarse hasta el jueves. Según sondeos privados previos, ninguno de los postulantes llegaba con una alta intención de voto.
En un escenario de incertidumbre, varias encuestas indicaban que Keiko Fujimori encabezaba la intención de voto con alrededor del 15%, con promesas de combatir la delincuencia con las Fuerzas Armadas. Sin embargo, la suma del voto nulo, en blanco e indeciso lideraba las proyecciones. Detrás de Fujimori se ubicaban cinco postulantes separados por pocos puntos porcentuales, entre ellos dos exalcaldes de Lima.
