La ciudad chubutense combina su atractivo como destino de ecoturismo y buceo con una rica historia de asentamientos galeses y un desarrollo poblacional sostenido.
Puerto Madryn, ubicada en la provincia de Chubut, se despliega alrededor del Golfo Nuevo. Es conocida internacionalmente por sus experiencias de ecoturismo, como el avistamiento de ballenas, orcas y delfines, el snorkel con lobos marinos en Punta Loma y el astroturismo que permite observar el cielo patagónico. Estas actividades, muchas concentradas en la Península Valdés, son organizadas por operadoras locales.
Sin embargo, más allá de su faceta natural, Puerto Madryn es una ciudad con una identidad marcada por su historia y crecimiento. Su fundación se remonta al desembarco de colonos galeses el 28 de julio de 1865. Años más tarde, con la llegada de trabajadores para la construcción del ferrocarril, comenzó a consolidarse el núcleo urbano. Un hito en su desarrollo económico fue la instalación de la planta de aluminio Aluar, la más grande de Sudamérica.
La guía turística Adriana Chao explica que la ciudad puede dividirse en dos zonas a partir de la intersección de las avenidas Gales y Roca. Hacia el sur se expande la zona residencial, con un crecimiento «más estético» y valorización del terreno, mientras que hacia el norte el camino conduce a Península Valdés y se observan casas más sencillas, vinculadas a los pobladores históricos.
Entre sus puntos de interés histórico se encuentran el antiguo muelle, hoy turístico; el monumento a la gesta galesa; y el Museo del Hombre y el Mar (Chalet Pujol). La ciudad también es sede de eventos como la Fiesta Nacional del Cordero y fue declarada Capital Nacional del Buceo, actividad popular desde la década de 1950.
Actualmente, Puerto Madryn registra un crecimiento exponencial de su población, atrayendo a personas que eligen establecerse de manera definitiva, lo que dinamiza su desarrollo urbano hacia ambas zonas, norte y sur.
