El fallo judicial pone fin al proceso concursal de la histórica cooperativa, que acumula deudas por miles de millones de pesos. La empresa continuará operando sus plantas productivas hasta la venta de los activos.
La Justicia declaró la quiebra de la cooperativa láctea SanCor, una semana después de que la propia empresa lo solicitara. El argumento fue que no estaba en condiciones de afrontar el pasivo verificado ni el plan propuesto en el Procedimiento de Crisis. La compañía, fundada en la localidad santafesina de Sunchales a fines de la década de 1930, ya cargaba con más de 400 pedidos de quiebra y estaba concursada desde febrero de 2025.
El proceso lo tramita el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Santa Fe. Según la sentencia, al 31 de enero de 2026 la empresa acumula una deuda postconcursal impositiva y previsional superior a los 6349 millones de pesos, un monto que crece a un ritmo cercano a los 3000 millones mensuales. A esto se suman deudas laborales por 12.788 millones de pesos por salarios adeudados desde mayo del año pasado, otros 3380 millones en aportes a obras sociales, ART y entidades sindicales incumplidos, y una deuda comercial que supera los 13.313 millones de pesos, en gran parte por compra de materia prima y energía impaga.
Tras el fallo, la Justicia dispuso la continuación de la explotación de los establecimientos productivos mediante contratos que permanecerán vigentes hasta que los activos sean vendidos, con el objetivo de preservar su valor. La sindicatura, integrada por los contadores Ignacio Martín Pacheco Huber y Juan Luis Tomat, continuará actuando en el proceso.
SanCor, nacida en 1938 de la unión de cooperativas de Santa Fe y Córdoba (de ahí su nombre), fue durante décadas un símbolo de la industria láctea argentina. Sin embargo, en su crisis más reciente llegó a producir solo el 10% de lo que procesaba en 2015, tras vender plantas, marcas y reducir miles de puestos de trabajo.
