La Fiscalía Regional de Rosario confirmó la liberación de la única detenida en el marco de la investigación por el abuso sexual de una nena de 12 años en la zona oeste de Rosario. La Justicia continúa buscando pruebas para esclarecer lo ocurrido.
La Fiscalía Regional de Rosario confirmó este martes la liberación de la mujer que había sido arrestada tras la denuncia de abuso sexual de una nena de 12 años cerca del barrio Fisherton. Se trata de la única persona demorada en el inicio de la investigación judicial.
La víctima fue internada el último domingo en el Hospital de Niños Zona Norte. El video de una cámara montada frente a la casa de su abuela muestra que cinco personas la llevaron hasta allí en una camioneta y después se retiraron. Después de las primeras medidas solicitadas por los investigadores no hay detenidos ni precisiones respecto de las circunstancias en las que agredieron a la niña.
La mujer de 63 años identificada por la policía había sido detenida en La República al 7600, a menos de diez cuadras del domicilio antes mencionado. Según indicaron fuentes oficiales, no hay elementos para imputarla por los hechos denunciados. La denuncia sobre abuso en José Ingenieros al 8400 está en manos de la fiscal Mariángeles Lagar.
Hasta el momento, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) no pudo establecer claramente qué le ocurrió a la nena internada. Voceros del organismo adelantaron que seguirán tomando declaraciones para esclarecer lo sucedido el fin de semana anterior. El primer parte médico en la zona norte fue contundente.
La madre de la niña dijo este lunes que su hija sufrió una pérdida de sangre «brutal» y estaban evaluando la posibilidad de hacerle una transfusión para estabilizarla. De acuerdo al relato de la mujer, la nena había salido para visitar a una amiga y en el camino empezó a sentirse mal. En ese momento, se cruzó con una pareja que se ofreció a ayudarla, pero no recordaba en detalle qué le había pasado después.
Lo cierto es que cinco personas llevaron a la niña hasta la casa de su abuela materna. El grupo llegó en una camioneta blanca y cuatro mujeres la acompañaron hasta el patio delantero. Mientras la escoltaban, un hombre canoso se quedó al volante del vehículo. Antes de retirarse descartaron algunas bolsas en la vereda opuesta, donde se presume que tiraron ropa.
