Ramiro Sánchez Ordóñez, conductor de un exitoso programa de entrevistas en TyC Sports, vio truncada su carrera tras una pregunta sobre árbitros judíos que generó una fuerte reacción de Julio Grondona. Hoy vive en Barcelona y lidera una empresa de marketing deportivo.
Ramiro Sánchez Ordóñez, periodista rosarino, conducía el programa «El sello» en TyC Sports, un ciclo de entrevistas donde los invitados cocinaban un asado mientras conversaban de manera distendida. El programa era un éxito y había recibido a figuras como Fontanarrosa, Traverso, Coudet y Tevez.
Durante una entrevista con Julio Humberto Grondona, expresidente de la AFA, el periodista preguntó: «Se dice que ningún árbitro que sea judío puede dirigir en primera». La respuesta de Grondona fue: «No creo que ningún judío pueda ser árbitro de primera, porque es difícil serlo y ellos nunca buscan lo difícil».
El impacto mediático fue inmediato. El programa fue levantado y Sánchez Ordóñez enfrentó una acusación de discriminación. Aunque la causa se cayó sin multa económica, su carrera en la televisión argentina se vio seriamente afectada. «Se me cerraron las puertas», recordó el periodista, quien además señaló que Grondona intervenía para frenar ofertas laborales.
Tras el episodio, trabajó en coberturas para TUDN USA (Univisión) y TV Tokyo, hasta establecerse en Barcelona. Allí es Co-CEO de FV Asia, empresa dedicada al desarrollo empresarial, alianzas estratégicas, gestión de medios y marketing deportivo. Han pasado catorce años desde que dejó las cámaras para liderar este proyecto.
Sánchez Ordóñez fue uno de los primeros periodistas en ingresar a la señal de cable de TyC Sports, donde durante más de una década fue conductor del noticiero central, comentarista de partidos y columnista en «Cara y ceca» junto a Gonzalo Bonadeo. Su «caballito de batalla» fue «El sello», un ciclo innovador que marcó un estilo.
