El sistema de salud nacional contabilizó 172 casos de meningitis en lo que va de 2026, superando los registros de años anteriores. En Santa Fe se confirmaron 12 casos y hay 46 notificaciones sospechosas.
El sistema de salud nacional argentino registró 172 casos de meningitis en lo que va de 2026, una cifra que supera los contagios documentados en años anteriores en el mismo período, según el último informe Epidemiológico. Por eso, en sanatorios, clínicas y dispensarios del país están atentos a la posible aparición de nuevos casos.
La meningitis es una inflamación de las membranas cerebrales que puede ser viral, bacteriana y, en raras ocasiones, fúngica. En la Argentina, la cantidad de pacientes con este diagnóstico viene aumentando en forma considerable. En su mayoría, quienes se enferman son niños, adolescentes y algunos jóvenes.
Hasta la semana epidemiológica 12 de 2026, la provincia de Santa Fe registró 12 casos confirmados (entre bacteriana y viral), con 46 notificaciones sospechosas. Aunque podría pensarse que son pocos casos, el aumento es importante y corresponde con lo que ocurre a nivel nacional: en 2025 se detectaron 85 casos bacterianos, muchos más que en años anteriores. La meningitis bacteriana puede ser mortal o dejar secuelas graves para toda la vida.
Alejandro Maccarrone, neonatólogo, pediatra y profesor adjunto de la primera cátedra de Pediatría del Hospital Centenario, explicó que la meningitis puede ser bacteriana o viral. “La viral no deja secuelas, salvo aquellas por herpes que son infrecuentes”, indicó. En cambio, la bacteriana “tiene alta mortalidad y morbilidad”.
Es una enfermedad de denuncia obligatoria, lo que implica que cada vez que se detecta un caso, tanto en el ámbito público como privado, debe ser informado. “Si bien aumentaron los casos, no es frecuente, pero tenemos que tener en cuenta que las consecuencias son graves”, resaltó el especialista.
“Cumplir con todas las vacunas del calendario obligatorio y gratuito es fundamental. Acá tenemos que poner el acento y acompañar a las familias para que vacunen a sus hijos”, destacó.
Para prevenir la meningitis o evitar sus formas graves existen vacunas, la mayoría incluidas en el calendario oficial. Maccarrone detalló que “la primera que se coloca es la del recién nacido, la BCG, contra la meningitis tuberculosa”. Luego sigue la pentavalente, que incluye Haemophilus Influenzae B, y la vacuna contra el neumococo. La vacuna contra el meningococo (Menbeo) se aplica a los 3, 5 y 15 meses, y a los 11 años.
Hay otra vacuna que ayuda a prevenir la meningitis pero no está en el calendario oficial y gratuito: la Bexsero, que cubre el serogrupo B. “Se recomienda que sea aplicada a los 3, 5 y 15 meses siempre que sea antes del año. Para pacientes inmunodeprimidos es gratuita”, dijo el médico.
“Lo que estamos viendo es que se retrasan los calendarios, y en especial en la adolescencia. Si bien estos chicos no son tan susceptibles a enfermarse, pueden ser portadores asintomáticos y contagiar a poblaciones más vulnerables”, advirtió. “Por eso, desde las sociedades científicas, los pediatras, los funcionarios de salud y en las escuelas se está trabajando mucho en la adherencia a la vacunación, y necesitamos el compromiso de las familias”, concluyó.
