Cintia Farías, hoy docente y madre, volvió a ver al doctor Federico Benetti, el cirujano que la operó cuando era bebé en la Fundación Benetti de Rosario. Un emotivo reencuentro que refleja el legado de la medicina solidaria en Santa Fe.
Hace 48 años, una mujer llegó a la Fundación Benetti con su hija pequeña en brazos. La niña tenía una cardiopatía congénita y, sin recursos para pagar una cirugía, pidió ayuda a un joven médico. Aquella paciente era Cintia Farías, hoy docente y madre de tres hijos, uno de ellos médico. El profesional era Federico Benetti, quien con 78 años sigue al frente de la fundación que lleva su apellido.
La semana pasada, Cintia y el doctor Benetti se reencontraron en Rosario. Ella recordó la historia que escuchó desde pequeña: «Cuando tenía un año y ocho meses, y pesaba solo seis kilos, mi mamá me llevó a la fundación. Prácticamente me estaba muriendo, y el doctor me operó y me salvó la vida».
Benetti buscó entre sus registros y encontró la historia clínica de Cintia, escrita con birome azul. Al lado de su nombre figura «cerclaje de la arteria pulmonar», una técnica para reducir el flujo sanguíneo excesivo hacia los pulmones. «Es una cirugía frecuente en bebés con cardiopatías congénitas complejas», explicó el médico, y destacó que «la mayoría de los bebés con esta patología se cura y puede tener una vida completamente normal».
Cintia tuvo una segunda operación en su niñez para corregir la malformación de forma definitiva. Luego completó el secundario, se recibió de maestra, estudió Ciencias de la Educación, formó una familia y tuvo tres hijos. Uno de ellos siguió sus pasos y estudió medicina. «Voy a estar eternamente agradecida al doctor», dijo Cintia, y se tomó una selfie sonriente con Benetti.
La Fundación Benetti fue creada por el médico en 1990 con aportes personales, con el objetivo de brindar servicios de excelencia en cardiología, prevención, investigación y docencia. Pero entre 1973 y 1983, antes de la fundación, Benetti ya había operado gratuitamente a unos 300 niños con cardiopatías congénitas en Rosario y en otras 45 ciudades del mundo.
Benetti es reconocido como el «padre de la cirugía con el corazón latiendo», por desarrollar una técnica que permite operar sin máquinas de circulación extracorpórea. En 1996 fundó la Sociedad Internacional de Cirugía Cardiaca Menos Invasiva (Ismics) y entrenó a cirujanos en 45 países. Entre sus reconocimientos, figura el de la Academia de Ciencias y Artes de Chicago por los 100 inventos que cambiaron la vida humana.
Nacido en Pascanas, Córdoba, pero criado en Rosario, Benetti se graduó en la Universidad Nacional de Rosario. En 1978 realizó la primera cirugía de bypass coronario con el corazón latiendo, y en 1981 efectuó el primer trasplante cardíaco del interior del país, en Rosario. «Nunca recibimos un peso del Estado argentino, ni de nadie», afirmó. «Mi deseo es que la fundación siga funcionando; esta obra no es para mí, quedará para la ciudad», concluyó.
