El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, confirmó que Rusia empleó el misil balístico hipersónico Oreshnik en un ataque masivo contra Kiev, que dejó al menos dos muertos y 83 heridos.
Rusia utilizó el misil balístico hipersónico Oreshnik en un ataque masivo de drones y misiles contra Kiev, según confirmó el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. El bombardeo causó la muerte de al menos dos personas y dejó 83 heridos, según autoridades ucranianas.
El ataque dañó edificios en toda la capital ucraniana, incluyendo oficinas gubernamentales, edificios residenciales, escuelas y un mercado, informaron las autoridades locales. Es la tercera vez que se utiliza el Oreshnik en los cuatro años de conflicto.
Zelenski declaró en Telegram que el misil alcanzó la ciudad de Bila Tserkva, en la región de Kiev. El Oreshnik puede portar ojivas nucleares o convencionales.
El Ministerio ruso de Defensa confirmó que utilizó el Oreshnik y otros misiles para atacar “instalaciones militares de mando y control” ucranianas, bases aéreas y empresas de la industria militar. En una declaración en redes sociales, el ministerio afirmó que el ataque fue una represalia por ataques ucranianos contra “instalaciones civiles en territorio ruso”.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, denunció el viernes un ataque con drones contra una residencia universitaria en el este de Ucrania ocupado por Rusia, del que Moscú culpa a Kiev, y ordenó al ejército ruso que presentara propuestas de represalia. Putin sostuvo que no había instalaciones militares cerca de la universidad.
En una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el ataque, celebrada a petición de Rusia, el embajador ucraniano, Andrii Melnyk, negó las acusaciones de crímenes de guerra de su homólogo ruso y calificó la reunión de “puro espectáculo de propaganda”. Afirmó que las operaciones del 22 de mayo “se dirigieron exclusivamente contra la maquinaria de guerra rusa”.
Putin declaró que el Oreshnik se desplaza a 10 veces la velocidad del sonido (Mach 10) y es capaz de destruir búnkeres subterráneos “a tres, cuatro o más pisos de profundidad”. Agregó que el arma viaja “como un meteorito” y es inmune a cualquier sistema de defensa antimisiles.
