El empresario rosarino y fundador de Rosario Bioenergy destacó el potencial del país en la producción de biocombustibles y detalló el avance del proyecto Santa Fe Bio, una biorrefinería en San Lorenzo que busca producir combustible sustentable para aviación.
El empresario rosarino Federico Pucciariello, fundador de Rosario Bioenergy y actual líder del grupo Essential Energy Holding, afirmó que Argentina es “la Arabia Saudita de los biocombustibles” por su liderazgo en la producción de aceites vegetales y su potencial bioenergético. La declaración fue realizada durante una entrevista en el programa Hombres y Mujeres de Negocios, que se transmitirá este miércoles a las 19:00 hs por La Capital +.
Pucciariello explicó que una de las apuestas de mediano plazo del sector es el desarrollo de nuevas semillas oleaginosas destinadas exclusivamente a la producción energética. “Empiezan a verse semillas alternativas a la soja y al maíz. Para Europa y Estados Unidos la soja compite con el alimento, para mí no es tan así. Estas nuevas variedades no competirían con el uso del suelo ni con alimentos, por lo que podrían encuadrarse dentro de los biocombustibles avanzados”, sostuvo.
El empresario fundó en 2003 la empresa Rosario Bioenergy, pionera en el mercado de biocombustibles en Argentina. Más de veinte años después, lidera Essential Energy Holding, que concretó un acuerdo estratégico con YPF para asociarse al 50% en la reactivación de la Refinería San Lorenzo, cerrada desde 2018. El proyecto, denominado Santa Fe Bio, prevé una inversión cercana a los u$s 350 millones para transformar la planta en una biorrefinería enfocada en combustible sustentable para aviación (SAF).
Según detalló Pucciariello, la idea de reactivar la ex Refinería San Lorenzo comenzó a tomar forma en 2018. Ese año, durante la inauguración de un parque solar en San Lorenzo Norte, se encontraba junto al entonces gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, mientras trabajadores de la refinería se manifestaban por la pérdida de sus puestos laborales. “Ahí le dije a Miguel que teníamos que reactivar este proyecto, porque lo que venía en ese entonces era un nuevo combustible”, recordó.
El vínculo con YPF se concretó después de que Horacio Marín asumiera la conducción de la petrolera estatal. Pucciariello relató que le envió una carta explicando su visión y que a la semana recibió una llamada para una reunión. “Marín me dijo: ‘No me tenés que convencer de nada, todo lo que decís en la carta tenés razón’”, afirmó.
La etapa inicial del proyecto Santa Fe Bio presenta un avance cercano al 30%. Contempla la instalación de una planta de pretratamiento con tecnología “multifeedstock”, capaz de procesar aceites vegetales, residuos de origen vegetal y grasas animales. Entre junio y agosto está prevista la salida del primer embarque de materias primas renovables, con volúmenes estimados entre 10.000 y 12.000 toneladas por barco y una frecuencia de cada 45 o 60 días. Una vez completadas las etapas de desarrollo, el proyecto podría alcanzar exportaciones cercanas a los u$s 600 millones anuales.
Actualmente trabajan en el desarrollo más de 110 empresas contratistas, de las cuales cerca del 90% pertenecen a la región, y más de 100 personas desarrollan tareas diariamente dentro del predio. La futura instalación de un módulo de hidrógeno, insumo clave para la producción de SAF, busca posicionar al complejo como uno de los desarrollos industriales más avanzados del país en transición energética.
Pucciariello señaló que el verdadero potencial del negocio de los biocombustibles aparece en sectores como la aviación y el transporte marítimo, que concentran buena parte de las emisiones globales y no cuentan con cortes obligatorios generalizados de combustibles renovables. “El mercado de la aviación y el de los barcos no están cortando biocombustibles y contaminan mucho más que los vehículos. El 90% del flete mundial se mueve por vía marítima y los barcos siguen utilizando fueloil”, sostuvo.
El empresario también remarcó que proyectos como Santa Fe Bio pueden convertirse en plataformas para atraer nuevas inversiones y tecnologías vinculadas a la transición energética. “Esto es un proyecto emblema para Santa Fe. La biorrefinería va a traer nuevas empresas y desarrollos asociados a estas semillas y a los combustibles del futuro”, afirmó.
