El Departamento de Agricultura de Estados Unidos confirmó dos nuevos casos del gusano barrenador del Nuevo Mundo en Texas, lo que eleva a cuatro los casos confirmados y muestra la dificultad de frenar la propagación de la plaga.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos confirmó dos nuevos casos del gusano barrenador del Nuevo Mundo en Texas, lo que eleva a cuatro los casos confirmados y muestra la dificultad de frenar la propagación de una plaga que afecta al ganado.
El gusano barrenador, producido por la mosca Cochliomyia hominivorax, genera larvas que se alimentan de carne viva. Las hembras depositan sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente, como el ganado, la fauna silvestre, las mascotas y, ocasionalmente, los seres humanos.
Los nuevos casos se detectaron en un ternero y un perro, en los condados de La Salle y Andrews, separados por cientos de kilómetros. El número total de casos confirmados asciende a cuatro.
“Mientras atendemos estos casos que requieren atención inmediata y seguimos tomando muestras de casos sospechosos, trabajamos simultáneamente para erradicar por completo la plaga”, declaró el subsecretario de comercialización y regulación del departamento, Dudley Hoskins.
Antes de su erradicación en Estados Unidos en la década de 1960, la mosca representaba un problema recurrente en climas cálidos para los ganaderos. El departamento y la industria ganadera han acelerado acciones preventivas desde que la plaga fue detectada en México a finales de 2024, tras décadas de haber estado contenida en el extremo sur de Panamá.
El gobierno combate la mosca mediante la cría de machos estériles, que se aparean con hembras silvestres que copulan una sola vez. Al cruzarse con moscas estériles, las hembras no producen descendencia, lo que permite disipar los brotes con el tiempo.
El departamento anunció planes para aumentar la producción de moscas estériles en plantas fuera de Estados Unidos, mientras construye una fábrica de moscas en Texas.
