sábado, junio 13, 2026

Tras el crimen del policía federal en Rosario, quedó un solo sospechoso detenido

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El Ministerio Público de la Acusación confirmó que uno de los dos demorados fue imputado, mientras que el otro fue liberado por falta de pruebas. La investigación continúa con nuevos allanamientos en barrio Banana.

Al cabo de las primeras 24 horas de investigación sobre el asesinato del policía federal Rodolfo Manfredi en Rosario, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmó este sábado que quedaba una sola persona detenida. Se realizaron nuevos allanamientos en la noche del viernes en barrio Banana para profundizar la investigación.

La fiscal María Laura Riccardo decidió imputar a uno de los dos sospechosos demorados por el ataque a tiros ocurrido en 27 de Febrero y Gutenberg. El restante fue liberado luego del análisis de la evidencia reunida entre los operativos en la zona oeste y otras medidas de las fuerzas de seguridad, durante una jornada de alta tensión por el episodio que dejó a otro agente de 34 años internado, en el Hospital Italiano, en estado grave.

Según indicaron fuentes oficiales ante la consulta de La Capital, el ahora imputado se encontraba internado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca). El hombre, de 42 años, recibió el alta y lo trasladaron bajo custodia policial como parte de una causa que se tramita en paralelo con acciones de la Justicia federal.

Luis M. había sido atendido este viernes en el nosocomio municipal por una herida de arma de fuego. Su hermano mayor, Juan Carlos M., de 46 años, fue quien lo llevó hasta allí en un vehículo particular tras la balacera y también quedó demorado en el inicio de la investigación. El primer parte médico señalaba que el paciente presentaba una lesión en el tórax. En las horas posteriores, su condición mejoró y, por eso, la policía lo retiró del efector bajo autorización del MPA.

La situación se resolvió de manera diferente con respecto a las sospechas sobre la participación de Juan Carlos M. La Fiscalía Regional de Rosario confirmó que seguirá vinculado a la causa penal, pero no había elementos suficientes para imputarlo por el crimen u otros delitos asociados a dicho episodio. Después de la liberación del sospechoso, es probable que su hermano Luis sea imputado en el transcurso de la próxima semana. Mientras tanto, el MPA sigue abocado a esclarecer quién disparó contra los miembros de la Policía Federal Argentina (PFA).

Voceros de la propia fuerza sostienen que Manfredi y dos compañeros suyos habían ido a identificar a un grupo de personas cerca de un pasillo de barrio Banana. En ese momento los atacaron a tiros y solo uno de ellos resultó ileso. Entre la evidencia reunida, los investigadores confirmaron el secuestro de un Volkswagen Voyage negro cuando demoraron a los hermanos identificados en el Heca. Las fuerzas de seguridad tuvieron presencia permanente en ese sector del barrio a partir de la mañana y a la noche se puso en marcha un megaoperativo que concluyó sin avances en la búsqueda de los autores del crimen.

Mientras tanto, el cabo Emilio Gómez Villafañe permanecía internado en el área de terapia intensiva del Hospital Italiano. Oriundo de Santiago del Estero, recibió dos balazos en el abdomen y lo intubaron tras una cirugía por las lesiones sufridas. Una de las cuestiones más llamativas en torno a la pesquisa es que las autoridades no pudieron dar con la pistola del agente asesinado cuando fueron a inspeccionar la escena del crimen. El fiscal regional Matías Merlo confirmó durante una conferencia de prensa que la víctima fatal había quedado tendida «sin su arma reglamentaria» luego de la denuncia.

Asignado a realizar tareas en Rosario como parte del Plan Bandera, Manfredi comenzó a prestar servicios en 2024 y era parte de la División Unidad de Despliegue Móvil (UDM) de la fuerza federal. Tenía dos hijos de 5 y 9 años. La primera hipótesis oficial sobre el asesinato sugiere que los policías frenaron la marcha durante una recorrida de rutina a última hora de este jueves ante la sospecha de que había personas vendiendo droga en la calle. Al respecto, Merlo detalló: «Fue un patrullaje en la zona. Ven la maniobra e intervienen». El jefe de los fiscales rosarinos aclaró que los agentes tenían uniforme cuando fueron acribillados a balazos, aunque llevaban puestos unos camperones.

En la misma rueda de prensa, el secretario de Seguridad Nacional, Martín Ferlauto, explicó que la zona del barrio Banana fue dividida para organizar el recorrido del personal: «Cada cuadrícula tiene un móvil asignado. Los policías estaban en el suyo, en uno de esos sectores». El funcionario remarcó que los agentes contaban con todos los elementos de seguridad correspondientes, como los chalecos balísticos. Luego, señaló: «Nuestra principal prioridad es esclarecer quiénes son los autores materiales de este homicidio». «Hemos perdido a un agente que ha puesto su cuerpo, ha entregado su vida para defender a la patria. Es un héroe y lo vamos a despedir como tal», manifestó el representante del Ministerio de Seguridad Nacional. Previamente, la titular de la cartera, Alejandra Monteoliva, se solidarizó con las familias de Manfredi y Gómez Villafañe. Asimismo, ratificó que no darán «ni un paso atrás» con la política implementada en los últimos dos años y medio.

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