Alexis Romero fue sentenciado por dos robos frustrados de autos ocurridos en mayo de 2023, en los que se disparó contra los conductores. El fallo fue dictado por el juez Eugenio Romanini en el Centro de Justicia Penal.
Un detenido como gatillero de una banda dirigida desde prisión y vinculado al crimen del músico Jimi Altamirano fue condenado a 13 años de prisión por dos robos frustrados de autos en los que se atacó a tiros a los conductores, uno de ellos herido en una pierna. Al término de un juicio oral, el juez Eugenio Romanini consideró a Alexis Romero coautor de los delitos de robo calificado y tentativa de homicidio criminis causa, aunque lo absolvió por el delito de tenencia de un arma de guerra usada en los hechos.
Con ese resultado concluyó el juicio iniciado el lunes de la semana pasada en el Centro de Justicia Penal por dos robos violentos registrados en una misma noche de 2023. Romero, de 30 años y considerado miembro de la organización llamada La Mafilia, fue sentenciado con 13 años de cárcel; cinco años menos que los 18 requeridos en sus alegatos por la fiscal Agustina Eiris.
Apodado «Blanco», «Blanquito» o «Tato», Romero está además en prisión preventiva como el presunto autor material del crimen del músico Lorenzo “Jimi” Altamirano, secuestrado y asesinado a balazos el mismo año en cercanías del estadio de Newell’s. Se le atribuye haber actuado como brazo armado de La Mafilia.
Esta organización fue dirigida desde la cárcel federal de Rawson por Leandro “Gordo” Vilches, condenado junto a Ariel “Guille” Cantero como parte del núcleo duro de Los Monos en su conformación original. Se le atribuye a ese grupo una treintena de hechos delictivos entre los que sobresalen homicidios, balaceras y extorsiones a escuelas y edificios policiales y judiciales.
Dos robos en una noche
En el juicio oral que concluyó este lunes, Romero solo fue acusado por dos asaltos con armas cometidos el 6 de mayo de 2023 en la zona oeste. En esos casos, un asaltante solo o acompañado abordó a conductores de vehículos y les disparó sin lograr su cometido. Los hechos ocurrieron dos meses antes de que Romero fuera detenido y acusado de pertenecer a La Mafilia.
El primero fue alrededor de las 18 en Pampa y Teniente Agneta. El dueño de un Renault Sandero estacionaba cuando dos jóvenes se colocaron delante del vehículo para asaltarlo. Al advertir la situación, el ladrón que según la fiscalía acompañaba a Romero realizó un disparo contra el conductor, sin llegar a herirlo. Luego los agresores escaparon sin consumar el robo.
Tres horas más tarde, a las 21, una secuencia idéntica ocurrió en barrio Azcuénaga en Chubut al 5600. El conductor de un Peugeot 208 estacionaba frente a la casa de su suegra. A su lado estaba sentada su esposa amamantando a su bebé. La maniobra quedó filmada por una cámara de la cuadra. Allí se observa que se aproximó al auto estacionado un joven vestido con un jean, camperón largo y gorrita que llevaba un arma en la mano. Al verlo, el conductor maniobró para escapar. En cuanto la trompa del auto enfiló hacia la mitad de la calle, el atacante disparó a la ventanilla. El disparo impactó contra el volante del auto y luego en la pierna del chofer, quien sufrió una herida diagnosticada por personal del Sies.
La Mafilia y el crimen de Jimi
Con pedido de captura por ambos hechos, Romero fue detenido el 22 de junio siguiente en un operativo policial en Eva Perón y Circunvalación. En su celular aparecieron referencias al crimen de Jimi, del que fue imputado como presunto autor material. El músico de 28 años fue secuestrado al azar la noche del miércoles 1º de febrero de 2023 cuando salía de ensayar con su banda de punk rock. Caminaba a su casa y lo forzaron a subir a un Renault Sandero en Iriondo y 27 de Febrero. Lo llevaron a la puerta 6 del estadio Marcelo Bielsa y lo ejecutaron con tres tiros en la cabeza, el tórax y un brazo. Murió horas después en el Heca. En el cuerpo de Jimi dejaron una nota dirigida a una facción rival dentro de la banda de Los Monos. Romero es considerado uno de los ejecutores porque su celular impactó en la antena del estadio la noche del crimen. Para la Fiscalía, el asesinato fue cometido por orden de Pablo Camino, otro preso por entonces detenido en Rawson que actuaba en sociedad con Vilches.
