La Secretaría de Salud de Rosario puso en funcionamiento la Casa Germinar, un espacio de alojamiento transitorio para madres con niños derivados de centros de salud, con el objetivo de reducir las internaciones hospitalarias por causas sociales.
La Secretaría de Salud del municipio de Rosario habilitó este martes la Casa Germinar, un espacio ubicado en la zona sur de la ciudad, destinado a recibir a madres junto a sus hijos derivados por los equipos de centros de salud, maternidades y hospitales infantiles. La iniciativa busca fortalecer la maternidad en contextos de alta vulnerabilidad social y reducir los tiempos de internación de menores en instituciones de salud.
Según datos de la Secretaría de Salud, el 30 por ciento de las camas de internación ocupadas en el Hospital de Niños Victor J. Vilela corresponden a situaciones de vulnerabilidad social. Niños y niñas que estarían en condiciones de recibir el alta médica permanecen hospitalizados por motivos como situación de calle, consumo problemático, dificultades de salud mental o violencia.
Fernando Vignoni, subsecretario de Salud y Territorio, afirmó: «Las instituciones se tienen que adaptar a las nuevas problemáticas que se presentan en el sistema de salud. Con esta casa buscamos fortalecer y acompañar a las personas que cuidan, porque los hospitales no son el mejor ámbito para el crecimiento de un niño o una niña».
La Casa Germinar cuenta con nueve habitaciones y espacios comunes como comedor, cocina, lavadero, patio y un área de juegos para niños. A diferencia de otros alojamientos, es de puertas abiertas, lo que permite la participación de madres y niños en actividades educativas, recreativas o de formación laboral. Silvina García, directora de Salud y Territorio, sostuvo: «Buscamos acompañar los cuidados, no suplirlos, y que cada familia pueda armar su cotidianeidad».
El ingreso a la casa se realiza por derivación de la red de salud —como la Maternidad Martin, la del Roque Sáenz Peña o el Hospital Vilela— cuando se detectan mujeres con menores a cargo que atraviesan problemáticas como situación de calle, vulnerabilidad habitacional extrema, consumo problemático, dificultades de salud mental, violencias o falta de redes de apoyo. La admisión requiere disposición y consentimiento de la madre para participar activamente en el fortalecimiento de su rol de cuidado y aceptar las normas de convivencia, como horarios de descanso, prohibición de consumo de alcohol u otras sustancias y cuidado de áreas compartidas.
Los conflictos de convivencia se resuelven en asambleas de mujeres que se realizan semanalmente. Allí se acuerdan horarios de visitas, festejos de cumpleaños o la recepción de nuevas familias.
El espacio es cogestionado entre la Secretaría de Salud del municipio y la organización no gubernamental Aldeas Infantiles, que trabaja en Rosario desde hace siete años. Melina Arrieta, referente de Aldeas, declaró: «Trabajamos para fortalecer las lógicas de cuidado dentro de espacios ambulatorios en un plan de restitución de derechos. En estas casas, las familias están acompañadas las 24 horas por cuidadoras, que brindan soporte en las rutinas de alimentación, descanso, juego, higiene o escolaridad».
Además, se desarrollan talleres de crianza positiva, apoyo escolar y capacitación laboral, y se vincula a las mujeres y niños con centros de salud, educación, empleo y oficinas de subsidios habitacionales para garantizar una red de contención al finalizar su estadía.
