La búsqueda de Micaela Albornoz, la rosarina de 32 años con problemas de salud mental de la que no se sabe nada desde el pasado 24 de junio, sumó en las últimas horas pistas clave que cambian el eje geográfico de la investigación.
La búsqueda de Micaela Albornoz, la rosarina de 32 años con problemas de salud mental de la que no se sabe nada desde el pasado 24 de junio, sumó en las últimas horas pistas clave que cambian el eje geográfico de la investigación. Según confirmaron desde el Ministerio de Justicia y Seguridad provincial, la joven fue registrada por cámaras de videovigilancia en la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno de Rosario y, posteriormente, se detectó actividad con su tarjeta de débito en la provincia de Córdoba.
El secretario de Gestión Institucional del gobierno de Santa Fe, Federico Angelini, fue el encargado de reconstruir el derrotero de la joven basándose en las últimas pericias tecnológicas. De acuerdo al registro fílmico, el mismo lunes 24 de junio Micaela salió de su vivienda de barrio Villa Manuelita y tomó un colectivo urbano que la dejó en la intersección de Cafferata y Santa Fe.
Una vez dentro de la terminal de colectivos, la joven estuvo un «tiempo prolongado» haciendo consultas en las boleterías de distintas empresas. «En algunas imágenes también vemos que se posiciona en una ventanilla en particular, daría la sensación de que compra un boleto y luego se va hacia las zonas de partidas», precisó el funcionario provincial.
Los investigadores detectaron que la tarjeta de débito de Micaela registró movimientos recientes en Córdoba: un retiro de dinero en efectivo a través de un cajero automático y una compra en un local de comidas rápidas.
«Estamos haciendo las diligencias correspondientes para poder obtener toda esa información a través de los registros de las cámaras de seguridad de esa ciudad», apuntó Angelini respecto a los exhortos enviados a la vecina provincia para corroborar si efectivamente era la joven rosarina quien utilizaba la tarjeta.
La denuncia por la desaparición de Micaela fue realizada por sus familiares el martes 25 de junio a través de la línea gratuita 0800 de la provincia, lo que activó de inmediato el protocolo de búsqueda de personas con la intervención de la Fiscalía y la Policía de Investigaciones (PDI).
En un primer momento, y en base a la información que aportó su entorno más cercano, los rastrillajes se concentraron en distintos puntos de Rosario. Sin embargo, la falta de resultados concretos motivó a que familiares y allegados se concentraran la semana pasada frente al Centro de Justicia Penal (CJP) para exigir celeridad en la investigación y respuestas concretas, dada la vulnerabilidad de Micaela por su cuadro de salud mental.
«Se arranca una búsqueda las 24 horas, los 7 días de la semana. Es nuestra máxima prioridad entender bien cuál es la situación y darle permanentemente la información que requiere no solamente la Fiscalía, sino que también la propia familia», concluyó el funcionario provincial.
