La Selección argentina venció 2 a 1 a Inglaterra y se clasificó a la final del Mundial 2026. Miles de personas salieron a las calles en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y otras ciudades para celebrar.
La victoria de la Selección argentina ante Inglaterra y la clasificación a la final del Mundial 2026 desataron una nueva celebración multitudinaria en todo el país. Apenas terminó el partido, miles de personas salieron a las calles con camisetas, banderas, bombos y bocinazos para festejar el triunfo por 2 a 1.
El principal punto de encuentro volvió a ser el Obelisco porteño. El microcentro de la ciudad de Buenos Aires se cubrió de celeste y blanco después de que el equipo dirigido por Lionel Scaloni diera vuelta un partido agónico, tras comenzar en desventaja.
Los festejos se concentraron alrededor del monumento, que por razones de seguridad permanece rodeado por una valla de contención. “Muchachos”, “El que no salta es un inglés” y “Olé, olé, olé, Messi, Messi” fueron algunos de los cánticos que se mezclaron con bocinazos y con la nueva canción de la Albiceleste, “La cuarta estrella”.
La Avenida 9 de Julio quedó colmada de hinchas y banderas argentinas. Para prevenir incidentes, el gobierno porteño desplegó 800 efectivos de la Policía de la Ciudad, junto con agentes de Orden Urbano, integrantes de la División Despliegue de Intervenciones Rápidas, patrullas del Grupo de Apoyo Motorizado, brigadas de Investigaciones y personal de las comisarías vecinales 1B y 1D.
Ante la masiva concurrencia, las autoridades recomendaron evitar la circulación por el centro porteño y desviar los recorridos desde la avenida Callao.
La escena repitió lo ocurrido el domingo 13 de julio, cuando miles de personas también se habían acercado al Obelisco después de la victoria por 3 a 1 ante Suiza, resultado que le permitió al seleccionado nacional avanzar a las semifinales.
Córdoba y Mendoza también se tiñeron de celeste y blanco
Los festejos se replicaron en distintos puntos del país. En Córdoba, una multitud se concentró en los alrededores del Patio Olmos, uno de los lugares tradicionales de celebración de la capital provincial.
La zona registró un intenso movimiento de personas y vehículos, acompañado por un importante operativo policial destinado a evitar incidentes.
En Mendoza, el triunfo provocó bocinazos, cánticos, lágrimas y accesos colapsados. Pasadas las 18, una gran cantidad de automovilistas intentó ingresar al centro de la ciudad para sumarse a las celebraciones.
El cruce de Garibaldi y San Martín, considerado el kilómetro cero mendocino, se cubrió en pocos minutos de camisetas y banderas argentinas. Familias, grupos de amigos, vecinos y turistas también se reunieron en plazas, rotondas y espacios públicos de distintos puntos de la provincia.
La Selección argentina volverá a jugar una final del mundo y buscará sumar una nueva estrella. El partido decisivo será el próximo domingo, desde las 16, ante España.
