domingo, julio 26, 2026

El Club YPF de San Lorenzo avanza hacia su refundación

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La recuperación del antiguo Club Refinería, conocido como Club YPF, dio sus primeros pasos con la cesión del predio por parte de Santa Fe Bio e YPF al Sindicato Unido Petroleros e Hidrocarburíferos (Supeh).

La recuperación del antiguo Club Refinería, conocido históricamente como Club YPF, dio los primeros pasos y la institución va camino a su refundación. Todo nació a partir del desarrollo industrial de la vieja destilería para convertirla en una moderna refinería dedicada a la producción de combustibles ecológicos para la aviación. Esa inversión para transformar las 60 hectáreas de la ex Refinería San Lorenzo en la primera biorrefinería avanzada del país trajo consigo la recuperación de un espacio para transformarlo nuevamente en un ámbito deportivo y social como lo fue el Club YPF.

La idea era que al lugar pueda recuperarlo el sindicato que los agrupa, el Sindicato Unido Petroleros e Hidrocarburíferos (Supeh), pero para ello necesitaban que la empresa, la verdadera propietaria de los terrenos, los ceda en comodato. Así, en una articulación entre Santa Fe Bio e YPF y el Supeh, representados en la familia Pucciariello y Gerardo Cancedo (secretario legal de Federación Supeh) se avanzó sobre el tema y eligieron al ex tenista Carlos Castellán para llevar adelante la refundación del club para luego gerenciarlo.

“Primero se armó un anteproyecto sin modificar la fisonomía que tenía el club, conserva su impronta y todo el maravilloso verde que posee”, dijo Castellán, quien destacó que el predio tiene aproximadamente cuatro hectáreas y llegó a contar con cancha de fútbol, pileta de natación con trampolín, canchas de tenis, cancha de bocha techada, gimnasio, vestuarios, proveeduría, salón y un amplio parque.

Hoy por hoy, el foco está puesto en la reparación de la sede, que está muy deteriorada, y en la puesta en valor del resto de las instalaciones recreativas, muchos de esos sectores fueron vandalizados. En una improvisada recorrida, Castellán mostró los distintos espacios y se detuvo frente a las tres canchas de tenis existentes y adelantó que la idea es construir una cuarta. “Ahora se parecen a las canchas de Wimbledon (por el pasto), pero cuando estén terminadas serán como en Roland Garros”, dijo. Según contó el propio ex tenista, el proyecto contempla además la construcción de una cancha de pádel y, en un futuro no muy lejano, un playón de cemento para un espacio multiuso donde se pueda jugar al vóley, al básquet y al futsal.

Con respecto al funcionamiento, buscarán que todos los empleados relacionados con los deportes, o al menos su mayoría, sean oriundos de San Lorenzo; que la escuelita de fútbol sea dirigida por gente de San Lorenzo y la de tenis igual, en la que, en este último caso, “pueda armar un equipo para jugar el Interclubes en Rosario”, tiró como ejemplo. “Queremos que el club vuelva a tener su esplendor y poder ser lugar de encuentro de empleados de Santa Fe Bio, afiliados a Supeh y para la gente de San Lorenzo en general, queremos que esto vuelva a ser un club para la familia”.

El Club YPF transitó, prácticamente, el mismo camino que la propia refinería. El predio frente a la ruta nacional 11 fue fundado en 1938 junto al complejo industrial y durante décadas se erigió como un espacio emblemático para la vida social y deportiva de la ciudad. Mientras estuvo YPF vivió su momento de máxima brillantez, sobre todo en la década del ’50. La pileta funcionaba a pleno, había colonias de vacaciones y la actividad deportiva era intensa. Durante muchos años, el club llegó a competir en básquet y fue un gran animador en las competencias interclubes y en su último período fue cedido para las Olimpíadas Especiales.

Pero con el tiempo las cosas cambiaron. En los años 90 se desreguló el mercado, la petrolera dejó de ser una sociedad del Estado y se transformó en sociedad anónima. Luego se habilitó el mecanismo para que las acciones fueran adquiridas por el sector privado. La empresa, que en su esplendor empleó a 1.500 empleados de San Lorenzo, inició una etapa de despidos y muchos trabajadores quedaron sin empleo. Mientras esto ocurría, el club empezaba a decaer. Los grupos Pérez Companc y Soldati compraron la refinería y posteriormente Repsol, teniendo el control de la firma Astra, compró la parte de las acciones del Grupo Soldati. En el año 2000 la refinería fue adquirida totalmente por PeCom Energía, del Grupo Pérez Companc, y por ese entonces ya era un puñado de socios los que utilizaban las instalaciones que, poco a poco, cayeron en el abandono. Dos años después fue vendida a la compañía brasileña Petrobras, que fue la que le dio el golpe más duro al club, cuando terminó por tapar la pileta que hacía ya un tiempo estaba abandonada. El predio estaba prácticamente en desuso. Finalmente, en 2010, fue adquirida por Oil Combustibles, del Grupo Indalo, que cerró en 2018. El club hacía rato había corrido la misma suerte que la empresa y su historia había quedado en el olvido. La alianza entre Santa Fe Bio, YPF y el Supeh hizo posible que el club empiece su resurrección y vuelva a convertirse en ese espacio de identidad y pertenencia asociada a la ciudad de San Lorenzo.

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