La región amanece con un manto espeso de niebla que reduce la visibilidad. Expertos explican las causas y brindan recomendaciones para circular.
La región viene amaneciendo con un manto espeso de niebla, fenómeno que reduce la visibilidad considerablemente y cambia por completo la imagen de la ciudad. Este suceso climático es característico en esta época del año marcada por temperaturas frías, humedad elevada y viento en calma.
¿Por qué se produce la niebla?
La meteoróloga Vanessa Balchunas explicó a La Capital que «los fenómenos de niebla y neblina son característicos de toda la zona pampeana, pero también de todas las rutas que atraviesan el litoral y gran parte del norte patagónico hacia la zona de Cuyo. Son fenómenos que tienden a intensificarse cuando las noches son más largas y la humedad durante ese período nocturno perdura».
«Ese enfriamiento hace que el aire se prenda de la superficie y el vapor de agua se condense para formar esa famosa neblina o niebla, que aparece desde las últimas horas del día», agregó la especialista.
Invierno marcado por la neblina
Balchunas señaló que la inversión térmica es un fenómeno a destacar. «Hay una situación que no suele darse en todos los otoños e inviernos, pero que es bastante habitual en nuestra zona. Se da cuando hay una capa de aire que es más templada y está por encima del suelo, es decir, por encima del aire frío cercano al suelo», indicó.
«Es como un domo de capa atmosférica, que impide que toda la humedad y las partículas se dispersen para estacionar esa neblina por más horas de lo habitual. Por eso vemos este factor que se prolonga después de media mañana, cuando habitualmente ya a las 8 ó 9 se despeja o que inclusive persista pasando los días si no hay movimiento de masas de aire hasta primeras horas de la tarde», explicó.
Rosario es una ciudad húmeda producto de su ubicación en zona de humedales y un río caudaloso como el Paraná. «Nuestro río, de alguna manera, contribuye en este fenómeno», afirmó Balchunas.
Cuánto dura la niebla en la región
Balchunas señaló que «el fenómeno de niebla puede durar durante toda la estación invernal, principalmente si es una estación que está acompañada por un caudal de humedad importante».
Precauciones a la hora de conducir con niebla
El especialista en seguridad vial Osvaldo Aymo, ex director de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), sostuvo que «la mejor manera de prevenir accidentes es postergar el viaje». En caso de no poder posponerlo, las precauciones incluyen: circular con luces bajas encendidas (obligatorias por ley en rutas y autopistas) y, si el vehículo cuenta con faros antiniebla homologados, encenderlos.
Aymo solicitó mantener el parabrisas despejado, ya que la humedad exterior y la condensación interior hacen del desempañador el mejor aliado. También recomendó no perder de vista la visibilidad de las luces traseras del vehículo adelante, manteniendo la distancia prudencial, puesto que la calzada suele estar húmeda y la adherencia de las cubiertas es diferente. «Ante una frenada de emergencia se debe poder frenar a tiempo y sin inconvenientes», señaló, y pidió «evitar las maniobras de sobrepaso, sobre todo en las rutas, donde el conductor no tiene posibilidad de ver el que viene de frente».
«El 90% de información que requiere un conductor ingresa por la vista, mientras que el 10% restante ingresa por el oído. Por eso siempre recomiendo viajar en silencio, ya sea solo u acompañado, porque ese ínfimo porcentaje de información es fundamental cuando la visión es prácticamente nula», precisó.
En caso de detenerse, recomendó «hacerlo en una estación de servicios o, en su defecto, en el ingreso a un camino rutal, lo más alejado de la banquina. Y una cosa fundamental: no encender las balizas porque implica para el resto de los usuarios que el vehículo está detenido».
Es importante chequear el estado del tránsito y los vuelos antes de salir. Si se puede, demorar partidas. Y consultar el pronóstico actualizado en el sitio oficial del Servicio Meteorológico Nacional o a través de aplicaciones móviles confiables.
