Los gremios docentes Amsafé y Sadop, junto al sindicato de médicos Siprus, llevaron a cabo este jueves una protesta provincial con movilizaciones, ruidazos y banderazos para reclamar la reapertura de la negociación salarial, luego de que el Ejecutivo provincial cerrara la discusión por decreto.
La confrontación entre el gobierno de Maximiliano Pullaro y la docencia santafesina sumó este jueves un nuevo capítulo. Después de que el Ejecutivo decidiera cerrar por decreto la discusión salarial del segundo semestre, Amsafé y Sadop pusieron en marcha un plan de lucha conjunto que comenzó con movilizaciones, ruidazos y banderazos en toda la provincia, el que fue acompañado por el gremio de los médicos Siprus, también en conflicto.
La protesta tuvo alcance provincial. Los 19 departamentos realizaron actividades simultáneas con un mismo objetivo: reclamar la reapertura de la negociación paritaria y rechazar una decisión que los gremios consideran ilegal y contraria al espíritu de la negociación colectiva. En la ciudad de Rosario se llevó adelante al mediodía la manifestación en Oroño y Córdoba; fue uno de los seis puntos del departamento donde se desplegó el Ruidazo y Banderazo.
El titular de Amsafé Rosario, Roque Jaimes, declaró: “El gobierno anunció un aumento antes de la paritaria a través de los medios ya definiendo que no iba a haber un ámbito de discusión como viene pasando en las últimas siete de nueve paritarias. Esta es la décima y vienen cerrando por decreto. Ante esa actitud, además de una propuesta totalmente insuficiente que no contempla ni se acerca a lo que nosotros necesitamos, la docencia en forma contundente votó y rechazó esa propuesta”.
“Claramente el gobierno apenas asumió, rompió la relación con las compañeras y compañeros. De alguna manera intentó después pensar en separar el sindicato de la docencia. Pero en realidad el gobierno provincial rompió la relación, las maltrató, las sigue maltratando y no es sólo lo económico, es el premio, las sumas en negro, el maltrato cotidiano, la falta de inversión, los problemas que tenemos de salud, que están bajando las licencias, o sea, hay compañeras que van a trabajar enfermas para no perder el presentismo y aun así el ministerio está buscando la manera de que vayan a trabajar enfermas y recortar esa misma licencia”, agregó Jaimes.
“El problema de la obra social que no está cubriendo lo que tienen que cubrir, todo es un gran combo y lo discursivo del gobierno provincial atacando de frente a las compañeras hace que no sea sólo lo económico; que es insuficiente, sino que hay un humor social dentro de la docencia adverso hacia el gobierno”, señaló el dirigente.
Para los sindicatos docentes, la decisión de imponer el aumento salarial de manera unilateral representa un nuevo capítulo de una política que, desde el inicio de la gestión Pullaro, colocó a la docencia «en la vereda de enfrente». En Rosario y su región se organizaron concentraciones en distintos barrios y localidades, mientras que en el resto de la provincia las delegaciones departamentales replicaron distintas modalidades de protesta para visibilizar el conflicto. Las consignas fueron: “Por salarios dignos”, “Por nuestros jubilados y jubiladas” y “En defensa de la educación pública”.
El secretario general de Amsafé, Rodrigo Alonso, sostuvo: “La primera exigencia nuestra es la convocatoria a la paritaria”. Además, cuestionó los porcentajes difundidos por el Ejecutivo: “Cortémosla con esto del 15%. El aumento real es del 10,1%, en cuotas hasta fin de año, y los jubilados recién lo terminarán de cobrar en febrero”.
Desde Amsafé también adelantaron que iniciarán una presentación formal ante el Ministerio de Trabajo para denunciar que el Gobierno actuó con mala fe durante la negociación. “Lo que no se puede hacer es anunciar una propuesta y después impedir que esa propuesta pueda debatirse”, remarcó Alonso.
El titular de Amsafé también declaró: “El Gobierno permanentemente ha despreciado el ámbito paritario” y “Parecen haber ganado el campeonato del consenso, pero lo que hacen es denostar y maltratar una vez más a las trabajadoras y los trabajadores de la educación”.
Los gremios anticiparon que las actividades desarrolladas este jueves representan el inicio de un plan de lucha que continuará durante las próximas semanas si el Gobierno no reabre la negociación.
Desde SADOP Rosario, el secretario general del gremio, Martín Lucero, afirmó que la utilización del decreto “no es un hecho aislado ni una herramienta para solucionar el conflicto”, sino que responde a una decisión política de mantener los incrementos salariales por debajo de la inflación. “Pullaro aumenta por decreto porque tiene decidido, desde el comienzo de su gestión, que los aumentos de sueldo estén por debajo de la inflación. No busca la pacificación social ni resolver el conflicto; busca consolidar una política de ajuste sobre los trabajadores del Estado”, expresó. “Hizo campaña prometiendo paritarias libres y cláusula gatillo, y termina cerrando las paritarias por decreto y por debajo de la inflación. Es exactamente lo contrario de lo que prometió”, señaló Lucero.
Para Sadop Rosario, esta política salarial tiene un objetivo fiscal. “Es una decisión deliberada para ahorrar dinero en los salarios de la docencia, de los empleados públicos, del personal de seguridad y en las jubilaciones. Con esos recursos termina financiando obras públicas que el Gobierno nacional dejó de ejecutar”, añadió Lucero. “Para el gobernador sigue siendo más fácil pelearse con maestras, maestros, profesores, enfermeros y jubilados que plantarse frente al Presidente de la Nación para reclamar los recursos que le corresponden a la provincia”, remató.
El referente de los médicos provinciales nucleados en Siprus, Jerónimo Ainsuain, sostuvo que la oferta realizada para el segundo semestre resulta inferior a la acordada con otros sectores de la administración pública. “La propuesta para este semestre es menor que la del resto de los estatales. A principio de año, el Gobierno dijo que valoraba a los profesionales y que por eso otorgaba algunos ítems específicos de salud, pero se ve que durante esta segunda mitad del año no somos tan importantes”, cuestionó. “Hoy la oferta no solo no incluye ninguna jerarquización, sino que además el porcentaje es menor que el otorgado a otros sectores”, agregó.
