Las autoridades de emergencia de Nepal y China confirmaron este jueves un saldo de 392 fallecidos por las inundaciones repentinas ocurridas el miércoles en la región fronteriza entre ambos países. Más de 1.300 personas permanecen desaparecidas y unos 17.000 niños requieren asistencia humanitaria urgente, según informaron fuentes oficiales y organismos internacionales.
Al menos 392 personas murieron a causa de las inundaciones repentinas que afectaron el miércoles la región fronteriza entre Nepal y el Tíbet, según precisaron las autoridades de emergencia de ambos países. Más de 1.300 personas permanecen desaparecidas y alrededor de 17.000 niños necesitan ayuda humanitaria urgente, de acuerdo con estimaciones de Unicef.
La Policía de Nepal informó que se recuperaron al menos 389 cadáveres en territorio nepalí. Además, se rescató a unas 466 personas heridas, según un recuento de la cadena estadounidense ABC News.
En la región china del Tíbet, la agencia estatal de noticias Xinhua confirmó la muerte de tres personas y otras 558 desaparecidas, citando a funcionarios locales.
La Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres de Nepal indicó que, hasta la mañana del jueves, al menos 826 personas permanecían incomunicadas. Entre ellas se cuentan 579 turistas: 476 extranjeros y 114 nepalíes. La Junta de Turismo de Nepal precisó que entre los desaparecidos figuran 63 estadounidenses.
La representante de Unicef en Nepal, Alice Akunga, declaró que los niños de las zonas afectadas «vieron cómo sus vidas eran literalmente arrasadas» y que «muchos perdieron a sus seres queridos». Añadió que «los niños que han sobrevivido a las inundaciones ahora se enfrentan a mayores riesgos de enfermedad, desnutrición, violencia y explotación».
Las inundaciones se produjeron en el distrito norteño de Rasuwa, en la frontera con el Tíbet, alrededor de las 8.40 de la mañana, hora local, del miércoles. Anegaron zonas a lo largo del río Trishuli, sepultaron algunos edificios y dañaron puentes y carreteras.
