El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció sobre la disputa por las islas durante una visita a Irlanda, donde se reunió con el primer ministro Micheál Martin. El gobierno argentino había relanzado su agenda sobre Malvinas días antes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este sábado que el desarrollo de un eventual conflicto entre la Argentina y el Reino Unido por Malvinas sería un «desastre potencial». Sus declaraciones se produjeron días después de que el gobierno de Javier Milei relanzara su agenda sobre las islas.
Trump se reunió en la ciudad de Dublín con el primer ministro irlandés, Micheál Martin, y se mostró confiado en prevenir una escalada en ese sentido.
El mandatario norteamericano sostuvo que le parecen «muy interesantes» las Malvinas y resaltó que actualmente la Argentina y el Reino Unido son «dos países» que están «enfadados» entre sí.
Trump también dijo que recordaba que los británicos «entraron y se apoderaron de ellas (por las islas)», pero que no sabía si ahora estarían dispuestos a hacer lo mismo como consecuencia de los problemas internos que enfrenta el Reino Unido.
«(Los británicos) tienen un pequeño problema con la inmigración, con la energía y otros asuntos que deben resolver, así que no sé si van a estar dispuestos a viajar tan lejos. Estamos hablando de semanas en barcos. Estoy seguro que me involucrarían en ese desastre potencial, pero probablemente sería capaz de solucionarlo», expresó el líder republicano.
La posición de Trump
A comienzos de septiembre Trump declaró en público por primera vez que no descartaba «revisar» la posición estadounidense de neutralidad sobre la soberanía de las Malvinas.
Hasta el momento, Estados Unidos —como la mayoría de países occidentales— reconoce que el Reino Unido administra de facto el archipiélago austral, pero no se pronuncia estrictamente sobre su soberanía, reclamada por la Argentina.
Estados Unidos estaría dispuesto a revisar esa posición para presionar al Reino Unido para que aumente su gasto militar, según indicó el diario británico Daily Telegraph el 1º de septiembre.
Un par de días más tarde, Trump hizo hincapié en la lejanía del archipiélago en el Atlántico Sur («es un viaje muy largo», aseveró) y recordó la guerra de 1982.
La reacción de Milei
La repercusión de esas dos declaraciones fue tal en la Argentina que el gobierno de Milei dedicó una cadena nacional a anunciar una batería de medidas, entre ellas, sanciones a empresas petroleras que exploten ese recurso cerca de las islas, la construcción de una base en Tierra del Fuego y el envío de un proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional para modificar la norma 26.659 y multar a compañías sin autorización.
El endurecimiento de la posición de la Casa Rosada responde al avance de Sea Lion, un proyecto offshore en Malvinas. La iniciativa está en manos de Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, dos compañías de exploración y producción.
La israelí Navitas es la operadora del proyecto y controla el 65% de las licencias, mientras que Rockhopper, una empresa británica que cotiza en el mercado AIM de Londres, tiene el 35% restante.
La Casa Rosada formalizó parte de esas decisiones mediante los decretos 867 y 868. Este último designó a la Cancillería como autoridad de aplicación de la ley 26.659, que establece penalidades para actividades de exploración o explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina sin permiso del país. Los organismos estatales deberán comunicar a esa cartera los posibles incumplimientos en un plazo de cinco días hábiles.
Se suma un proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional para ampliar las sanciones a empresas y proveedores vinculados con esas operaciones y crear un Consejo de Seguridad.
Pocos días después del anuncio, Milei dio cuenta de la apertura de procesos sancionatorios contra 60 empresas y personas con actividad directa o indirecta en la cuenca de Malvinas.
Asimismo, el gobierno (por medio del decreto 983/2026) creó en la Cancillería el Sistema de Articulación de la Política Exterior. El área deberá coordinar las acciones de los organismos estatales que puedan incidir en la política exterior y en el reclamo por las Malvinas, las Georgias y las Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes.
Causa contra las petroleras
Luego de que Milei anunciara sanciones a las empresas extranjeras que exploten el petróleo de las Islas Malvinas y vulneren la soberanía nacional sobre el archipiélago, la causa por daño ambiental y soberano avanzará en el fuero federal.
La jueza federal de Garantías de Río Grande (Tierra del Fuego), Mariel Borruto, se declaró competente para intervenir en la acción preventiva contra las dos petroleras extranjeras que forman parte del proyecto Sea Lion.
La presentación fue promovida por la Asociación de Abogados y Abogadas Ambientalistas y el Centro de Ex-combatientes Islas Malvinas de La Plata (Cecim), que solicitaron el cese de las tareas vinculadas con el emprendimiento hidrocarburífero.
Las organizaciones sostienen que las compañías avanzaron con etapas logísticas y de construcción bajo licencias emitidas de manera unilateral por el Reino Unido.
