Médicos de Rosario señalan que la inestabilidad climática de la temporada favorece cuadros respiratorios y alérgicos, especialmente en grupos vulnerables. Recomiendan consultas tempranas y evitar la automedicación.
Durante septiembre de 2026, la ciudad de Rosario registra días con temperaturas bajas al amanecer, nubes y tardes primaverales, seguidas de noches frías. Esta variación climática, según especialistas, incide en la salud de la población.
La semana pasada, aunque el aumento de consultas en guardias no fue significativo, se incrementaron los cuadros de resfríos, malestar general y alergias oculares, de acuerdo con datos de centros de salud locales.
Grupos vulnerables
Los médicos indican que los bebés, niños, personas con enfermedades crónicas y adultos mayores requieren atención especial. En el caso de los adultos mayores, el director del Hospital Geriátrico provincial de Rosario, Andrés Toussaint, advirtió: «Puede no haber fiebre alta, tos intensa ni dolor torácico. En ocasiones, las primeras manifestaciones son una disminución del apetito, mayor somnolencia, confusión, desorientación, debilidad, una caída, incontinencia de reciente aparición o la pérdida repentina de autonomía para realizar actividades que hasta ese momento la persona podía hacer sola».
Toussaint agregó que «es fundamental observar cualquier cambio respecto del estado habitual. Una persona mayor que repentinamente deja de comer, permanece en cama, camina peor o está más confundida puede estar atravesando una infección, aun cuando no tenga fiebre».
Las complicaciones más importantes, detalló el especialista, son neumonía viral o bacteriana, disminución del oxígeno en sangre, insuficiencia respiratoria, sepsis y, en casos graves, necesidad de internación en terapia intensiva. También puede descompensar enfermedades preexistentes como insuficiencia cardíaca, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, diabetes o insuficiencia renal, y provocar deshidratación, delirium, caídas, pérdida de masa muscular y deterioro funcional.
Virus circulantes
La gripe A fue predominante en junio y julio, con casos detectados desde el verano. Actualmente circulan otros virus: sincicial respiratorio, SARS-CoV-2, metapneumovirus, parainfluenza, adenovirus y rinovirus. Los profesionales advierten que «todos pueden producir desde un resfrío o una infección de las vías respiratorias superiores hasta bronquitis y neumonías. Además, una infección inicialmente viral puede favorecer posteriormente una sobreinfección bacteriana».
En bebés y niños, este año bajaron los casos de virus sincicial respiratorio por segunda temporada consecutiva, con casi ninguna internación, atribuido a la vacuna para embarazadas. Se recomienda cumplir el calendario de vacunación, cuidar la alimentación e hidratación, ventilar ambientes y evitar exposición a bajas temperaturas.
Alergias y humedad
Gonzalo Chorzepa, médico especialista en Alergia e Inmunología y profesor universitario, afirmó que «la alergia no es sólo de primavera». Tras días de humedad elevada, como el 95% registrado el martes pasado, aumentan las consultas por rinitis, estornudos, picazón en los ojos y lagrimeo. Los cambios bruscos de tiempo predisponen a estos síntomas.
Chorzepa explicó que «la humedad alta empeora los síntomas de alergia ya que favorece el crecimiento de ácaros y hongos. Si sos alérgico a esos estímulos y no estás tratado vas a estar peor». Pacientes con broncoespasmos o asma también empeoran en días fríos y húmedos. Personas sin alergias pueden presentar síntomas por inflamación.
El especialista recomendó evitar la automedicación y realizar consultas tempranas para prevenir, ante los cambios de temperatura y humedad previstos para los próximos meses.
