El árbitro uruguayo Gustavo Tejera invalidó un gol de Ryan Francisco a los 67 minutos por una posición adelantada milimétrica. El partido correspondió a los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
La revancha entre San Pablo y Boca por los cuartos de final de la Copa Sudamericana se disputó en el estadio Morumbí. El conjunto brasileño, que perdía 0-1 tras el gol de Leandro Lozano, marcó el empate parcial a los 67 minutos por intermedio de Ryan Francisco, pero el tanto fue anulado por una posición adelantada milimétrica.
La jugada terminó con la pelota dentro del arco de Boca y el festejo del público local. La acción fue invalidada por offside y el tanto no fue convalidado.
La decisión generó el reclamo de los jugadores de San Pablo. El equipo brasileño había perdido 1 a 0 en la Bombonera y estaba obligado a ganar la revancha: una victoria por un tanto llevaba la definición a los penales, mientras que necesitaba imponerse por dos o más para avanzar directamente a las semifinales.
El uruguayo Gustavo Tejera fue el árbitro del partido, acompañado por Nicolás Tarán y Martín Soppi como asistentes. En el VAR estuvo otro uruguayo, Leodán González, que trazó las líneas que determinaron la posición adelantada de Luciano, antes de asistir al goleador, unos milímetros por delante de Luciano Di Lollo.
La jugada tomó mayor dimensión por lo ajustado de la posición sancionada. Ryan Francisco había conseguido vencer al arquero de Boca y desatar el festejo del público local, pero la determinación arbitral mantuvo al conjunto argentino con la ventaja en el marcador global.
Boca había viajado a Brasil con una diferencia mínima después de imponerse por 1 a 0 en la Bombonera en el encuentro de ida. Miguel Merentiel había convertido el único gol de aquel partido, a los siete minutos del segundo tiempo, para darle al equipo de Rodolfo Arruabarrena una ventaja que llegó al Morumbí dispuesto a defender.
En una revancha de máxima tensión y con el pase a las semifinales en juego, el gol anulado a San Pablo se convirtió en la acción que concentró todas las miradas y encendió la discusión en el Morumbí.
