La deportista cordobesa reconoció que cometió un acto discriminatorio y ofreció tareas comunitarias a la DAIA. La Asociación de Pádel Argentino la había apartado de la delegación que competirá en el Panamericano de Asunción.
La jugadora amateur de pádel cordobesa Florencia Guerra Sodero, quien publicó en redes sociales un mensaje con contenido antisemita, admitió que realizó «un acto abiertamente discriminatorio», reconoció «la gravedad de esta conducta», a la que ella misma calificó de «recurrente», y pidió a la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) la posibilidad de reparar su acción con «tareas comunitarias, capacitaciones o actividades de sensibilización».
Guerra Sodero había anunciado en su cuenta privada de Instagram que iba a representar a la Argentina en el Panamericano de Pádel de Libres Amateur 2026 de octubre próximo en Asunción, Paraguay, y pidió que participaran de una encuesta todos sus seguidores «excepto judíos: ustedes no son bienvenidos».
Luego de que se viralizara el mensaje, la Asociación de Pádel Argentino (APA) anunció que apartará preventivamente a Guerra Sodero de la delegación argentina. «La APA repudia de forma categórica las expresiones antisemitas», sostuvo, y añadió que «la representación de Argentina exige el máximo respeto a la dignidad de las personas. Quien se expresa en contra de esos principios no puede, al mismo tiempo, invocar la camiseta nacional».
Posteriormente, Guerra Sodero pidió disculpas a la «comunidad judía, a las autoridades deportivas, a las instituciones comunitarias y a la opinión pública».
En un comunicado que difundió en redes sociales reconoció: «Realicé un acto abiertamente discriminatorio al señalar de forma explícita que las personas de la comunidad judía no eran bienvenidas» en la encuesta que publicó.
«Admito la gravedad de esta conducta, de carácter recurrente y antisemita, que resulta completamente inaceptable y contraria a los valores que respeto, dignidad e integración que deben guiar a cualquier persona que represente al país. No existen excusas ni justificativos para mis palabras», indicó.
Finalmente, la deportista cordobesa escribió: «Lamento profundamente el daño, el dolor y la indignación generados. Asumo la total responsabilidad por mis actos y me pongo a entera disposición de la DAIA y de las demás autoridades de la comunidad judía para llevar a cabo las tareas comunitarias, capacitaciones o actividades de sensibilización que determinen, con el compromiso de reparar activamente mi conducta y educarme en la lucha contra todo tipo de discriminación».
