El riesgo país argentino finalizó la semana en 611 puntos básicos, mientras que el de Brasil se mantuvo en torno a los 170 puntos. El presidente Javier Milei afirmó en Nueva York que «los dólares nos salen por las orejas» y anunció una «bazooka» de 75 mil millones de dólares. Funcionarios y consultoras proyectan ingresos de divisas por inversiones en energía, minería y agroindustria para 2027. En paralelo, la pobreza subió al 32,3% en el primer semestre y la actividad económica cayó 2,9% mensual.
El riesgo país de Argentina, con superávit fiscal y Javier Milei como presidente, cerró la semana en 611 puntos básicos, mientras que el de Brasil, con Lula da Silva y un déficit superior al 9% de su PBI, se mantiene estable en torno a los 170 puntos básicos.
El presidente Javier Milei afirmó en Nueva York: «Los dólares nos salen por las orejas», y sostuvo: «Hemos construido una bazooka de 75 mil millones de dólares». Las divisas deberían llegar desde el exterior a una Argentina con incertidumbre política, bajos niveles de inversión externa directa, en un mundo en el que un bono del Tesoro estadounidense a 10 años superó el 5,1%, alcanzando niveles máximos de las últimas dos décadas.
Brasil, independientemente del resultado de las próximas elecciones presidenciales, cuenta con 374.427 millones de dólares en reservas internacionales, según datos actualizados al cierre de agosto.
El «riesgo kuka»
La sanción de los mercados que baja el precio de los bonos argentinos se relaciona con la falta de recursos de Javier Milei y Luis Caputo. El país enfrenta vencimientos por 27 mil millones de dólares el próximo año y un riesgo de dolarización de carteras por la inminencia electoral, como ocurrió el año pasado antes de los comicios provinciales que ganó Axel Kicillof en su distrito.
El gobernador de Buenos Aires se mostró esta semana en Nueva York, donde se reunió con el alcalde Zohran Mamdani y el presidente español Pedro Sánchez. Los mercados, según la nota, votan antes y Kicillof encarna el «riesgo kuka», según el artículo.
Luis Caputo falló en su intento de aventar el fantasma, según el texto. Kicillof puede admirar a Lula, pero en los mercados financieros es sinónimo de populismo, control de precios, control de cambios, aumentos de impuestos y cepo, sin contar las amenazas explícitas de default de Máximo Kirchner.
El gobernador bonaerense sabe que cuanto más condicione la llegada de capitales al país, menos chances electorales tendrá Milei, y que sea quien fuere el próximo presidente, eso será un costo para la gestión nacional del próximo turno, según la nota.
Los dólares declamados
Más allá de las declamaciones, la viabilidad del ingreso de capitales descansa sobre pilares estructurados en los que el gobierno nacional confía. El primero es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) que a septiembre de 2026 contabiliza alrededor de 49.766 millones de dólares en 23 proyectos aprobados.
Para conservar la estabilidad tributaria, aduanera y cambiaria por 30 a 40 años, la normativa impone como condición la «inversión mínima temprana»: ejecutar entre el 20% y el 40% del capital computable en los primeros dos años desde la aprobación del proyecto.
Para 2027, las estimaciones oficiales y de consultoras proyectan un ingreso efectivo por desembolsos obligatorios del RIGI de entre 3.500 y 5.800 millones de dólares, o más, dependiendo del universo de proyectos que avancen.
Un segundo cauce proviene de la iniciativa del «Corredor Andes-Atlántico» acordada la semana pasada entre Argentina y Estados Unidos. Contempla herramientas de financiamiento por hasta 7.000 millones de dólares hacia 2027. Este paquete incluye una propuesta indicativa del Export-Import Bank of the United States (EXIM Bank) por hasta 6.000 millones de dólares destinada al megaproyecto Argentina LNG liderado por YPF, Eni y XRG.
Horacio Marín, CEO de YPF, especuló: «Si firmamos en noviembre, en febrero empezamos a hacer el gasoducto, la planta de separación de gas en Neuquén y un equivalente a refinería en Río Negro de 200 hectáreas». Hay en juego inversiones por unos 24 mil millones de dólares entre 2027 y 2031.
Otro factor es la posibilidad de un nuevo récord agroindustrial. La Bolsa de Comercio de Rosario proyecta que, si las condiciones climáticas acompañan, la producción agrícola alcanzará 155,8 millones de toneladas, generando exportaciones agroindustriales por un récord de 42.200 millones de dólares.
Las proyecciones del Ministerio de Economía y el BCRA elevan el saldo neto combinado de energía y minería a 24.000 millones de dólares en 2027. Las exportaciones brutas de energía bordearán los 21.000 millones de dólares, con más de 18.500 millones explicados por petróleo y combustibles gracias a la entrada en operación del oleoducto Vaca Muerta Sur, dejando un superávit energético neto de aproximadamente 15.000 millones de dólares.
¿Dónde impacta la inversión?
El mapa del capital que podría llegar a la Argentina en 2027 concentrará sus mayores volúmenes en áreas estratégicas:
- Energía e Hidrocarburos: Desarrollo no convencional en Vaca Muerta, el oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) y las unidades flotantes de licuefacción de GNL.
- Minería Cobre y Litio: Proyectos extractivos y de procesamiento en el Noroeste Argentino (NOA) integrados al Corredor Andes-Atlántico.
- Agroindustria: El complejo sojero aportará unos 22.000 millones de dólares, seguido por el maíz (10.100 millones), el trigo (3.500 millones) y el girasol (3.400 millones).
- Infraestructura y Transporte: Proyectos ferroviarios de carga (Belgrano Cargas, San Martín, Urquiza y la conexión Vaca Muerta–Bahía Blanca), obras en la Hidrovía del Paraná y la línea de alta tensión AMBA I (800 millones de dólares con garantía del BID).
- Tecnología y Telecomunicaciones: Modernización de la red de fibra óptica de ARSAT (49 millones de dólares financiados por el BID), inversiones en data centers y la expansión del operador Metrotel.
El «PJ» Morgan advierte
La discusión sobre la viabilidad social del modelo económico argentino y su capacidad para atraer divisas a inversiones productivas es un eje central del debate político y financiero.
La semana dejó tres datos: la pobreza estadística semestral subió del 28,2% al 32,3% al primer semestre de este año; la actividad económica cayó 2,9% mensual (vs. junio) y 1,4% interanual; y la industria según FIEL retrocedió 0,9% mensual y 4,2% interanual, acumulando -1,2% en los primeros 8 meses.
El CEO de JPMorgan en Argentina, Facundo Gómez Minujín, advirtió a Bloomberg que el modelo genera «ganadores y perdedores» y enfatizó que «no basta con que a mineras y petroleras les vaya muy bien», sino que se requiere reconstruir el empleo formal, el consumo y la recaudación.
El directivo sugirió que el derrame hacia los sectores no directamente vinculados se articula a través de tres vías: desarrollo urbano e inmobiliario regional (Real Estate), con un ejemplo en Neuquén y zonas aledañas a Vaca Muerta, donde ya se registran 400 millones de dólares en nuevas obras fuera de los pozos destinadas a servicios, vivienda, hotelería y comercio local; encadenamientos logísticos y Pymes proveedoras, con la rehabilitación de vías navegables, puertos, tendidos eléctricos y ramales ferroviarios que demanda insumos metálicos, servicios de ingeniería, mantenimiento y transporte local; y generación de empleo y reducción de la pobreza, sosteniendo que el objetivo central del programa económico debe ser crear empleo formal e incrementar la empleabilidad para recomponer el ingreso disponible de las familias, con herramientas como baja de impuestos, formalización de la economía y alivio a las Pymes e industrias del mercado interno.
