El Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires (Filba) reunió a más de 13 mil personas en sus actividades presenciales y 20 mil virtuales, según las primeras estimaciones. Las presencias centrales fueron el francés Emmanuel Carrère y la irlandesa Claire Keegan, junto a autores locales como Camila Sosa Villada, Leila Guerriero y Lucrecia Martel.
El Festival Internacional de Literatura (Filba) se realizó en Buenos Aires con una concurrencia que, según las primeras estimaciones, superó las 13 mil personas en actividades presenciales y las 20 mil en formato virtual. Las sedes principales fueron el auditorio del Malba y la Facultad de Derecho de la UBA, donde se agotaron las localidades para las entrevistas centrales.
El francés Emmanuel Carrère y la irlandesa Claire Keegan fueron las figuras internacionales destacadas. Carrère dialogó con la periodista Leila Guerriero el viernes ante más de 800 asistentes en la Facultad de Derecho. Durante el encuentro, el autor recordó su infancia: «En el fondo, he tenido una infancia muy agradable, muy unido a mi madre y, cuando ese período de la vida se fue desarmando, de alguna manera me sentí expulsado del paraíso». También afirmó: «Tengo tendencia a pensar que estamos en la Tierra no necesariamente para ser felices, pero sí para mejorar un poco. Y no solo moralmente, porque mejorar significa también saber un poco más, tener una mirada un poco más abarcativa, entender más sobre nosotros mismos, sobre lo que nos importa». Sobre la escritura, declaró: «Es simplemente lo que me gusta hacer y no veo por qué debería privarme de lo que me gusta hacer. Pero, además, escribir es lo que me hace feliz. Tengo la sensación de ocupar mi lugar en el mundo cuando escribo».
Claire Keegan se presentó al día siguiente en el mismo espacio, en diálogo con su traductor al castellano, Jorge Fondebrider. La autora irlandesa señaló: «Lo que me gusta es la brevedad». Evocó su infancia: «De niña siempre quise tener un poni. Lo pedía todo el tiempo y finalmente lo tuve. Los caballos conocen bien el corazón del ser humano; nos han acompañado en todos los momentos de la historia». Sobre el proceso creativo, indicó: «Tus pies nunca mienten. Tus pies siempre avanzan hacia lo que deseás». También sostuvo: «La buena literatura trata sobre la estupidez. La estupidez humana» y «Prefiero leer a Jane Austen antes que el libro más reciente publicado en Irlanda, Estados Unidos o donde sea. No sé nada de ficción contemporánea».
En el Malba, la actriz y escritora Camila Sosa Villada presentó fragmentos de su próximo libro, El libro de los reproches (Tusquets), vinculado a la enfermedad de su madre. Sosa Villada expresó: «No me preocupa innovar, no soy tan talentosa ni tan inteligente como para hacer esa operación. Lo que sí hago es cerrar los ojos, como apagar todas las luces de una casa, como poner un blackout y salir a la casa a andar y a encontrar cosas que preciso en ese momento con la luz apagada». Sobre el libro, compartió: «Es muy terrible y muy solitario y no lo podría haber escrito si no hubiera enfermado mi mamá».
El ciclo Mi escritor favorito reunió a Alejandra Kamiya, Leila Guerriero y Ricardo Romero con lectores. Kamiya afirmó: «Aparecen mejores textos que en las mesas de novedades» y consideró que la proliferación de talleres «es en reacción a lo otro que todos sabemos que está ocurriendo». Romero dialogó con la cineasta Nadia Rivero y señaló: «Me he vuelto consciente de los temas que atraviesan mi propia escritura con el tiempo». Guerriero, por su parte, conversó con la estudiante Jazmín Abdala y definió su vínculo con la escritura: «No es una relación de amor, es una relación muchísimo más compleja que eso, pero no podría renunciar a ella».
El festival también incluyó la performance Pochi Pochi en el centro cultural Azotea, coordinada por Vivi Tellas, con la participación de 15 artistas que narraron textos a partir de fotos familiares. Tellas explicó: «Esta performance consiste en elegir una foto de la familia y escribir un texto. Es muy simple pero muy profundo».
En el cierre, la cineasta Lucrecia Martel fue entrevistada por Mercedes Halfon en el Malba. Martel presentó su libro Un destino común (Caja Negra) y su documental estrenado en el Festival de Venecia en 2025, sobre el asesinato del líder de la comunidad Chuschagasta Javier Chocobar. La directora afirmó que pensó la película «sobre todo para mis contemporáneos del norte, donde siento que esta problemática es gravísima». Agregó que la película le sirvió para reconciliarse con su idea de cine: «Para mí siempre había tenido que ver con un servicio a la comunidad. Intentar cambiar el mundo. Para que sea un poco mejor. Esta película nos lo hizo vivir. Fue una balsa en medio de catástrofes».
El cierre incluyó la grabación del podcast Deforme Semanal Ideal Total, de Isa Calderón y Lucía Lijmaer, en el Malba, con próximas presentaciones en el Teatro Margarita Xirgu.
El Filba contó con el apoyo de Clarín y revista Ñ como media partners. La organización había anunciado recortes en su trabajo federal por falta de fondos.
