El próximo lunes 19 de octubre, músicos que participaron del histórico concierto de 1995 recrearán el repertorio en el Teatro Coliseo. Fabián «Zorrito» Quintiero, tecladista de aquella formación, dialogó con La Voz Litoral sobre la ausencia de Charly García y de María Gabriela Epumer, y sobre el significado de la celebración.
El concierto Unplugged que Charly García grabó para MTV en 1995 está considerado un hito en su especie: el primer recital de una banda de rock en español con instrumentos acústicos. A más de 30 años, varios de los músicos que participaron de aquel momento lo presentarán tal como fue gestado originalmente, el próximo lunes 19 de octubre en la sala del Teatro Coliseo.
La recreación tendrá dos ausencias: la de la guitarrista María Gabriela Epumer, fallecida en 2003, y la del propio Charly García. A comienzos de abril pasado el músico fue intervenido en una operación que le quitó parte de un riñón. Alejado de la actividad musical por el momento, fue visto en algunos eventos, como la despedida de Messi en River. Pero música en vivo, por ahora los médicos le recomendaron que no.
Esta recreación formará parte de distintos homenajes que celebran los 75 años de Charly, que cumple el viernes 23. Como por ejemplo el lanzamiento de Charly García & The Prostitution: 60×60 Edición 15 aniversario, una caja que recupera las grabaciones de sus nueve conciertos históricos en el Teatro Gran Rex del año 2011.
De los seis músicos que participaron en el histórico Unplugged, grabado el 4 de mayo de 1995 en Miami, quedan para la nueva formación Fernando Samalea en la batería y el bandoneón, los hermanos Erica Di Salvo en violín y Ulises Di Salvo en violoncello. Y Fabián “Zorrito” Quintiero en teclados y bajo electro-acústico. A ellos se le sumarán Emme como voz invitada, Matías Mango (teclados), Santiago Maurino (guitarra) y Michelle Bliman en saxo y coros.
El Zorrito fue pieza fundamental de la banda backup de Charly entre los años 1987-1995 y volvió a formar parte del clan García desde 2009 en adelante. En diálogo con La Voz Litoral, se refirió a la diferencia entre un tributo y una celebración: “No es un tributo. Esto es una celebración. Nosotros estuvimos ahí. No es ni un tributo ni un homenaje. Es una celebración de lo que significó eso y nosotros ahora lo recreamos con todo el cariño, el amor y la gratitud por Charly”.
Consultado sobre la ausencia de Charly sobre el escenario, Quintiero afirmó: “Él hoy está en otro lugar del escenario, pero está. Lo vas a sentir si vas al show, te vas a dar cuenta de que brota la omnipresencia de él, porque es el creador, ésta es la obra pura de él y nosotros estamos tranquilos de que realmente lo estamos haciendo sobre todo por celebrar lo que hicimos, porque fuimos parte”.
Respecto de la memoria de María Gabriela Epumer, sostuvo: “Por supuesto también remite a María Gabriela, que fue una persona muy querida en vida, y después también. Acaba de salir una película sobre ella, fue un ángel dentro del ambiente del rock, muy querida por los músicos. Y bueno, nosotros la recordamos también como recordamos al Negro García López, obvio que ya no están, pero están”.
En cuanto a la actualidad de Charly García, Quintiero expresó: “La vida, la salud está por encima, la naturaleza está por encima de tanta genialidad para cualquiera. Nadie está exento por más genio que sea de que por momentos y por circunstancias de la vida decidas no tocar, o no puedas estar, o estar corrido un poco del escenario. Y me pasa que yo ahora a él lo disfruto saliendo a comer, saliendo a tomar un café”.
Sobre lo aprendido junto a García, señaló: “Música. Aprendí varias cosas, pero música primero. A sentarme en el teclado y saber armar un poco esa sonoridad García. Después aprendí la lealtad que tuvo Charly siempre con las personas que eligió para trabajar con él. Fue siempre en equipo, y estar adentro de su paraguas, yo me sentí siempre protegido, cuidado y nunca al costado de la cosa”.
El músico también se refirió a la posibilidad de volver a tocar con Charly: “Todavía tengo la ilusión de tocar con Charly”.
La recreación del Unplugged ya había sido presentada durante 15 noches entre mayo y agosto de este año en La Fábrica, el espacio cultural ubicado en Fitz Roy 1245, que en las décadas del ’80 y ’90 funcionó como sala de ensayo y refugio creativo de Charly García. La idea de llevarlo a una sala multitudinaria como el Coliseo obedece a que aquellos shows desbordaron de público y a la proximidad del cumpleaños 75 del músico.
Consultado sobre anécdotas del concierto original, Quintiero recordó la muñeca Barbie que Charly compró camino al estudio: “La muñeca la compró Charly camino al estudio, porque yo creo que era un chiste también sobre que MTV pedía por formato no enchufar las cosas. Todo debía estar tomado por micrófonos, que fuera realmente acústico, no por línea. Entonces, como la muñeca hablaba, Charly la compró y la aportó al show como un guiño. Como diciendo ‘Ah bueno, listo, la muñeca no está enchufada, habla por micrófono’”.
También se refirió a la incorporación del trío de cuerdas: “Al principio Charly no estaba muy convencido, no estaba fluyendo la cosa. Hasta que aparecieron los violines. La historia de los violines viene de que yo justo estaba por abrir mi restaurante, el Soul Café. Y mi socio era además músico de la Filarmónica del Colón, Luis Morandi. Le pregunté por un trío de cuerdas, y él me dio el número de los hermanos Di Salvo. Ellos vinieron a la sala de ensayo ahí en la calle Fitz Roy, Charly los probó y ya al primer día les dio el OK. Ahí de verdad se liberó el Unplugged”.
Respecto de la limusina en Miami, dijo: “Estaba obsesionado con la limusina blanca y se movía con eso y quería que todos vayamos adentro de la limusina con él para pasear. ¡Mirá que si hay un lugar para estar al aire libre es Miami! Tiene un gran clima y sobre todo de noche. Y Charly quería que estuviéramos todos adentro de la limo. Tenía incluso sus teclados, ahí tenía todo. Era como un living”.
Sobre la versión de que Charly se tiñó el pelo de rubio en homenaje a Kurt Cobain, Quintiero manifestó: “Creo que pudo haber algo de eso, también. No sé, no te lo podría decir por él. Ahora, que Cobain le caía muy bien, sí, seguro. Eran mediados de los ’90, era el grunge. Quizás eso también hizo que Charly aceptara el Unplugged con esas condiciones, no olvidemos que Nirvana había hecho su propio Unplugged en esa cadena. No lo sé, pero creo que lo que pasó fue que en ese momento la MTV representaba algo muy especial en televisión”.
En cuanto a la elección de Charly para el primer Unplugged en castellano, explicó: “Él iba por la parte Sur, lo eligen para hacer el primer unplugged en castellano y a El Tri lo eligen para hacer el primer unplugged de la parte Norte. Nosotros firmamos primero y al otro día firmó contrato El Tri”.
Finalmente, sobre la desaparición de Charly del set por un break de treinta minutos, comentó: “Lo que pasa es que Norteamérica es otro reglamento. Allá los horarios se cumplen”. Y agregó: “De alguna manera aquel Unplugged fue adelantado a lo que hoy es el Tiny Desk. Fue una época gloriosa”.
