sábado, octubre 24, 2026

Lula busca un cuarto mandato presidencial en Brasil frente a Flávio Bolsonaro

Noticias Relacionadas

El actual presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, se presenta este domingo a las elecciones en un contexto de polarización con su rival de derecha, Flávio Bolsonaro, tras haber perdido la primera vuelta del 4 de octubre.

El actual presidente de la República Federativa de Brasil, Luiz Inácio «Lula» da Silva, de 80 años de edad y con casi medio siglo en la política, buscará este domingo un cuarto mandato presidencial en medio de una polarización con su rival de derecha, Flávio Bolsonaro.

Lula, fundador del Partido de los Trabajadores (PT), perdió la primera vuelta electoral del 4 de octubre, en la que fue el segundo más votado, y las encuestas le resultaban desfavorables de cara a la segunda vuelta.

El contexto internacional incluye el resurgimiento de derechas en América del Sur y el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a su rival Flávio Bolsonaro, ganador de la primera vuelta.

Origen y trayectoria

Lula es de origen humilde y en su juventud trabajó como tornero mecánico. En una fábrica perdió parte del dedo meñique de la mano izquierda en un accidente laboral, según el archivo de la Agencia Noticias Argentinas.

Durante la dictadura militar, fue uno de los principales organizadores de las mayores huelgas, que pusieron en jaque al régimen y aceleraron su caída. También se convirtió en el primer presidente de origen obrero de la historia de Brasil.

Derrotas y victorias electorales

Fue derrotado en las elecciones presidenciales de 1989, 1994 y 1998. En 2002 obtuvo la victoria, seguida de la reelección cuatro años después.

Asumió el 1 de enero de 2003 con el 61% de los votos. Su gobierno se tradujo en baja inflación, alta tasa de crecimiento del PBI, reducción del desempleo, mayor división de ingresos y aumentos de la balanza comercial. También se destacó por el incentivo de las exportaciones y la creación de microcréditos.

Su medida económica más notoria fue la de liquidar anticipadamente el pago de las deudas con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Entre 2003 y 2010, los ingresos del 10% de la población más pobre crecieron un 8% anual, más rápido que la economía y que los ingresos del 10% de la población más rica (+1,5%).

En enero de 2003, al asumir Lula, Brasil tenía un PIB anual de 0,50 billones de dólares estadounidenses, que lo ubicaba en el lugar 13.º en la lista de países. En enero de 2011, cuando Lula dejó la presidencia, Brasil tenía un PIB anual de 2,6 billones de dólares estadounidenses, que lo ubicaba en el lugar 6.º.

Lula puso en marcha el programa Fome Zero («Hambre Cero»), que permitía a las familias indigentes acceder a los alimentos básicos a través de la asistencia social. Durante su primer mandato, la desnutrición infantil se redujo en un 46%. En mayo de 2010, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU le concedió el título de «campeón mundial de la lucha contra el hambre».

Pese al escándalo del «mensalao», una trama de corrupción en la Cámara de Diputados de Brasil en 2005 que involucró a legisladores del PT, Partido Popular Socialista, Partido Laborista Brasileño y otras formaciones, Lula salió airoso de la crisis.

En las elecciones de 2006, Lula obtuvo un 48% de los votos contra un 41% del socialdemócrata Geraldo Alckmin. En la segunda vuelta, arrasó con el 60,82% de los sufragios o más de 58 millones de votos.

Condena judicial y absolución

Tras la investigación de corrupción denominada Operación Lava Jato que destapó un esquema de sobornos que derivó en el juicio político a Dilma Rousseff en 2016, Lula fue condenado por corrupción en 2017, en un caso relacionado con un apartamento de lujo frente a la playa que, según los fiscales, la constructora OAS le había prometido a cambio de favores. Dos años después, la Corte Suprema lo absolvió por unanimidad en una de las causas.

Al salir de la sede de la Policía Federal en Curitiba, dijo: «No encarcelaron a un hombre. Intentaron matar una idea. Pero no se puede matar una idea».

Tercer mandato

Lula se presentó a las presidenciales de 2022 y ganó por un margen estrecho de 1,8 puntos -unos 2,1 millones de votos-, la elección presidencial más reñida en la historia de Brasil.

La actual gestión del mandatario del PT se vio sacudida por una serie de enfrentamientos diplomáticos con Estados Unidos con el gobierno de Donald Trump por aranceles y prácticas comerciales. Trump impuso nuevos aranceles a productos brasileños este año, incluido un gravamen del 25% a algunos productos a los que Estados Unidos calificó como prácticas comerciales desleales. Lula rechazó las acusaciones y llegó a decir: «Brasil no es el patio trasero de nadie».

Los músicos Caetano Veloso, Gilberto Gil, Chico Buarque y Geraldo Azevedo cantaron un jingle a favor de la reelección del mandatario bajo el eslogan «Bora, Lula».

Ahora Lula busca convencer al electorado para acceder por cuarta vez al Palacio del Planalto. Tiene en contra al denominado «voto religioso», fuerte en Brasil.

Las huelgas de 1978 dieron proyección nacional a Lula como líder, recuerda el sitio RFI que visitó la primera fábrica donde trabajó. Wellington Damasceno, actual presidente del sindicato, reconoce que es «un honor y un orgullo, porque era un trabajador como ellos y ascendió a la presidencia de la República de Brasil, el cargo más importante». Allí todos lo recuerdan con afecto, pero admiten que falta relevo generacional en el PT. También temen que con Bolsonaro se produzca «el desmonte de la estructura de leyes laborales de nuestro país, lo que ya pasó con Temer, en 2017 con la reforma laboral».

Últimas Publicaciones