El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, respaldó este miércoles las reformas de leyes de seguridad pública que se debaten en la Legislatura y afirmó que ninguna de las modificaciones propuestas contradice la Constitución. Durante un acto en el estadio Invencible de la ciudad de Santa Fe, el mandatario provincial se refirió a los detractores de la iniciativa y sostuvo que los abogados penalistas buscan «defender a los delincuentes».
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se refirió este miércoles a las reformas de leyes de seguridad pública que el oficialismo impulsa en la Legislatura. Durante un acto en el estadio Invencible de la ciudad de Santa Fe, el mandatario provincial afirmó que ninguna de las modificaciones propuestas contradice la Constitución y cuestionó a quienes rechazan la iniciativa.
«Que estudien la Constitución», declaró Pullaro respecto de los opositores al proyecto. El gobernador sostuvo que los abogados penalistas tienen un solo objetivo: «Defender a los delincuentes que hace tres años mandaban a matar, a extorsionar y les pagaban sus honorarios».
«No voy a mandar ninguna ley que sea inconstitucional», enfatizó el ex ministro de Seguridad sobre las reformas que ya obtuvieron media sanción en el Senado. Asimismo, se refirió al «garantismo bobo» y a la «Justicia ingenua», y remarcó que «durante mucho tiempo se romantizó el delito en Santa Fe y en la República Argentina».
Según el análisis de Pullaro, el proyecto que trata la Cámara de Diputados es resistido principalmente por los representantes legales de delincuentes peligrosos. Consultado por los cuestionamientos de la Corte Suprema de la provincia, sostuvo que las diferencias se refieren solo a algunos puntos y no constituyen un rechazo general. «Se está planteando medir algunas garantías y lo vamos a hacer», replicó.
El dirigente de la Unión Cívica Radical (UCR) dijo que es preciso «equilibrar el discurso público» sobre el tema. En particular, señaló: «A mí me cuestiona la Asociación de Abogados Penalistas». Luego recordó que los últimos comunicados de la entidad fueron en defensa de Marcos Cella —condenado por colaborar con el plan previo a un asesinato en Rosario— y de Claudio Tavella, representante del narcotraficante Esteban Alvarado.
El gobernador aseguró que los índices de criminalidad actuales en Santa Fe son los más bajos del siglo gracias a las reformas legales que impulsó desde el inicio de su mandato. En ese sentido, remarcó que el proceso de construcción de seguridad pública «se hizo respetando las garantías constitucionales».
«Queremos que la sociedad pueda vivir en paz», subrayó el jefe de la Casa Gris en cuanto a las medidas propuestas ante la Legislatura. Además, manifestó: «Es fundamental que la Justicia se pueda renovar. Hay que tener una mirada moderna para ver cómo cada uno de los poderes del Estado puede ir mejorando».
Pullaro encabezó este miércoles el acto de ascenso de 300 agentes del Servicio Penitenciario de Santa Fe y del personal de planta permanente del Instituto Autárquico Provincial de Industrias Penitenciarias (Iapip). Allí destacó «a los hombres y mujeres que tuvieron el coraje de traer paz y orden a la provincia», una definición en la que incluyó al personal policial.
«Hace tres años, había 344 homicidios a esta misma altura del año, mientras actualmente tenemos 128», apuntó el titular del Poder Ejecutivo provincial. Luego indicó que hay que remontarse a 1996 para encontrar valores similares en la estadística oficial.
El ex ministro de Seguridad dijo que Santa Fe está llevando adelante «la inversión más grande de la historia en materia de infraestructura penitenciaria». En este sentido, agregó: «No hubo ningún gobierno que haya invertido lo que invirtió la gestión que me toca conducir». Así, enumeró cinco cárceles nuevas con 3.700 celdas penitenciarias y sostuvo que en los próximos cuatro años habrá 4.000 plazas más.
«Estamos convencidos de que quien controla la cárcel, controla la calle», advirtió el gobernador. A continuación, se refirió a la Justicia ingenua, que «creía que los delincuentes eran víctimas y no victimarios de la sociedad» y permitía que los delincuentes hicieran lo que querían en la cárcel.
Pullaro recordó que tuvo dificultades para trabajar como ministro de Seguridad durante el período 2015-2019. A modo de ejemplo, mencionó que perdió muchos debates sobre recursos de hábeas corpus contra la restricción de la cantidad de alimentos que podían recibir los presos. Al respecto, puntualizó: «No había forma de hacerles entender a esos funcionarios judiciales que desde su despacho, calentitos o frescos en verano, no entendían la magnitud de la decisión que estaban tomando».
En otro tramo de su discurso, el gobernador anticipó que «a ningún delincuente se lo va a ver como pobrecito, o como una persona que fue desplazada del sistema» en Santa Fe. «Se lo va a ver como una persona que cruzó la ley y va a pagar con la pena que tiene que pagar porque nosotros se la vamos a hacer cumplir», remarcó.
El mandatario provincial también reconoció que no ha ganado «ninguna batalla» todavía. En particular, indicó: «Las organizaciones criminales están contenidas, pero no están terminadas».
