La actividad reunió a docentes, especialistas en salud y jóvenes para analizar la implementación de la norma y los desafíos futuros. Participaron referentes de la academia, organizaciones sociales y el ámbito sanitario.
La Asociación Civil FUSA llevó a cabo el martes 27 de octubre una jornada de encuentro y debate titulada “20 años de la ESI”, en conmemoración de la Ley Nacional N.º 26.150 de Educación Sexual Integral. El evento convocó a docentes, especialistas en formación docente, trabajadores de la salud y activistas jóvenes con el objetivo de repasar la implementación de la norma y discutir los desafíos para las próximas dos décadas.
La directora ejecutiva de FUSA, Sandra Vázquez, abrió la jornada y destacó la importancia de un espacio que “une a sociedades científicas, organizaciones sociales y académicas” para generar conocimiento y explorar estrategias de trabajo territorial.
El especialista en salud adolescente de FUSA, Juan Carlos Escobar, afirmó que “la ESI no es una clase de biología, sino la herramienta para trabajar el cuidado de nosotros mismos y de otros”, e incluyó en ese marco los padecimientos subjetivos y la salud mental. Sostuvo que su aplicación “otorga resultados visibles”, como los observados en la tasa de embarazo adolescente durante la implementación del Plan Nacional de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia (ENIA).
Construcción de la política educativa
En el primer panel, coordinado por la presidenta de FUSA, Daniela Giacomazzo, la directora de Educación Sexual Integral de la Provincia de Buenos Aires y ex coordinadora del Programa Nacional de ESI, Mirta Marina, repasó el proceso de institucionalización de la ley y su traducción en política educativa. Identificó como fortaleza el consenso con el que fue sancionada y destacó el carácter igualador de la educación pública. Recordó la creación del Programa Nacional y el rol del Estado para acompañar y legitimar el trabajo de cada provincia. Subrayó que la consulta como estrategia y los lineamientos y contenidos mínimos permitieron el desarrollo curricular en todos los niveles y modalidades. Para Marina, que las juventudes se hayan expresado siempre a favor de la ESI fue clave para legitimar la tarea.
La coordinadora académica de la Especialización en ESI de FLACSO Argentina, Karina Cimmino, sostuvo que no hay ESI sin formación y que se trata de una construcción ciudadana. Explicó que los estados del arte a nivel nacional muestran que la formación favorece la aplicación. Planteó la necesidad de profundizar la implementación y ampliar enfoques y temas, brindando herramientas para entender los contextos. Reconoció que el contexto actual en Argentina es de retroceso, pero indicó que la formación realizada sigue sosteniendo la ESI.
Desde el ámbito de la salud, la médica ginecóloga infanto juvenil y ex presidenta de la International Federation of Pediatric and Adolescent Gynecology (FIGIJ), Marisa Labovsky, advirtió que la formación médica no incluye educación sexual integral y que existen diferencias entre pacientes que recibieron información y quienes no. Señaló que no todos los profesionales están preparados para aprovechar la consulta y detectar otras situaciones, por lo que consideró necesaria una escucha empática y abierta. Afirmó que es un trabajo que recién empieza.
Nuevos temas y resistencias
En el segundo panel, moderado por la periodista Gisela Busaniche, la docente y miembro del Consejo Académico de la Especialización en ESI del Instituto Joaquín V. González, Viviana Mazur, destacó el valor de la formación en grupo para intervenir en las instituciones y multiplicar herramientas. Remarcó que “nadie sale igual” de los procesos educativos y llamó a revisar críticamente cómo se construyen conceptos sobre cuerpos homogéneos y binarios, y cómo la industria genera demandas con fines mercantiles. Señaló que los estudiantes tomaron la ESI como una reivindicación, vinculada a vivir la sexualidad con libertad y a la noción de placer. Agregó que “aparecen oleadas de opresión, pero también oleadas de organización” que mejoran la calidad de vida.
La especialista superior en Educación Sexual Integral y Educación Inclusiva, Celeste Mac Dougall, observó que la ESI es hoy el espacio donde niñas, niños y adolescentes piden hablar de suicidio, autolesiones, bullying y trastornos alimentarios. Manifestó la necesidad de regulación de las redes sociales, señalando que son canales en los que hay adultos detrás para comprar imágenes. Advirtió que, junto con los avances, surgieron fenómenos que no se anticiparon, como el de los incels a nivel mundial, por lo que propuso seguir el debate para reformular paradigmas y nuevos temas para el futuro.
El director de Hora de Obrar, Nicolás Rosenthal, organización que trabaja con 16 instituciones educativas confesionales en torno a la ESI, afirmó que estos veinte años son también “veinte años de resistencia” frente a otras organizaciones religiosas. Alertó sobre campañas de desinformación que justifican desigualdades y profundizan la violencia digital, y sobre las redes sociales donde “el odio vende”, algo que consideró peligroso para la democracia. Frente a ese escenario, destacó la formación de jóvenes como promotores entre pares. “Hay maneras de resistir. No es momento de bajar los brazos”, manifestó.
El coordinador del Área de Jóvenes de FUSA, Tomás Quiroga Martínez, sostuvo que la ESI se transformó en el lugar donde las juventudes hablan de lo que realmente quieren hablar. Por ello sostuvo que tienen que ser los jóvenes quienes también formulen las políticas y participen en la toma de decisiones y el debate. Sostuvo la importancia de entender la salud de manera comunitaria y repensar la ESI como una cuestión ligada solo a la escuela para llevarla a todos los ámbitos.
Cierre y acompañamiento institucional
La jornada incluyó un video con el saludo de Mauritz Wilhelmus Verheijden, embajador del Reino de los Países Bajos para Argentina, Paraguay y Uruguay, quien celebró los logros en derechos que “se hacen sentir en cada joven, provincia y escuela” del país. Además, remarcó que “vamos a proteger estos avances y seguir trabajando por las generaciones futuras”.
Hubo también lecturas por la ESI a cargo de Jesi Farias y Nadia Fink, integrantes de Editorial Chirimbote. También acompañó Martina Ansardi de Revelar con un relato autobiográfico y Teatro Imagen coordinado por Josefina Sabate y Baudron, parte del área Advocacy de FUSA, con participación del área de Jóvenes.
La jornada contó con el acompañamiento de numerosas instituciones y organizaciones: Cruz Roja Argentina, Zona Igualdad, Municipio de Escobar, Chicas en Tecnología, EMpower, Instituto de Masculinidades y Cambio Social, Asuntos del Sur, Chirimbote, Impacto Digital, Fundación Kaleidos, Mocha Celis, RACI, Defensoría de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, Ministerio Público Tutelar, Huésped, Ciclo Positivo, Universidad Nacional Arturo Jauretche y REDI.
A 20 años de la ley, los participantes coincidieron en que el desafío es formar, ampliar los temas y sostener el consenso social que la hizo posible. Una idea que atravesó todas las voces: las niñas, niños y adolescentes son quienes más reclaman la ESI. La piden en las aulas, la usan para hablar de lo que les pasa y la reivindican como un derecho.
Sobre Casa FUSA
FUSA fue fundada en 1989 en el Hospital Argerich de Buenos Aires. Sus centros de atención integral, llamados Casa FUSA, funcionan en la Ciudad de Buenos Aires, y en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza. La organización también tiene presencia en Jujuy y Misiones. Combina servicios de salud, formación y trabajo con las comunidades, con especial foco en juventudes: sus talleres y capacitaciones ya llegaron a más de 20 mil jóvenes. En el marco de los 20 años de la ley, impulsa Generación ESI, que capacita como promotores de ESI a integrantes de centros de estudiantes secundarios.
