En el encuentro con El Litoral en San Pablo, Franco explica qué necesita mejorar en lo personal para estar al ciento por ciento y cómo trabaja con Alpine entre el viernes y el sábado. Las sensaciones de México, el aprendizaje junto a Gasly y la mirada hacia 2027.
Franco Colapinto llega a Interlagos con una referencia que quiere sostener: en México volvió a sentirse cómodo con el Alpine. Ahora busca repetir esas sensaciones en un circuito que disfruta, mientras hace su propio balance de una temporada de avances, dificultades y aprendizajes.
En el encuentro con El Litoral en San Pablo, el argentino reconoce el crecimiento del equipo y también se detiene en su tarea. Ante nuestra consulta sobre qué necesita mejorar en lo personal para estar al ciento por ciento, pone el foco en la regularidad.
“Yo sigo trabajando en lo mismo que el año pasado. La velocidad siempre está, pero a veces es la consistencia, el poder repetir los fines de semana y el poder estar cómodo más rápido con el auto”, responde.
El desafío está en encontrar antes el equilibrio que necesita para manejar con confianza, pero también en aprovechar el auto cuando las condiciones no son las ideales.
“Cuando va todo bien es muy fácil, pero cuando a veces se complica un poco una sesión nos cuesta encontrar la razón”, reconoce. “Extraer la máxima performance del auto en cada situación a veces me cuesta un poco”.
Franco explica cómo se siente esa diferencia: “Cuando llego a esa ventana andamos muy bien, pero a veces, cuando el auto no está ahí y con los ingenieros no podemos encontrar el balance, me estuvo costando un poco más”.
Aun así, encuentra avances: “Creo que lo mejoramos mucho, estamos mejor, estamos más competitivos”. Lo que busca ahora es repetirlo.
México como referencia
Para este fin de semana, Colapinto plantea una tarea concreta: “Seguir trabajando bien con el equipo, seguir maximizando el auto”. Considera que en México pudo hacerlo y destaca una diferencia respecto de las carreras anteriores: “Estuve más cómodo”.
Ahora necesita volver a encontrar ese balance que se adapta mejor a su manejo. Interlagos también lo entusiasma: “Es un circuito que es muy lindo para manejar, así que siempre se disfruta”.
En ese aprendizaje incluye la comparación con Pierre Gasly. Recuerda lo que pudo tomar de la clasificación de su compañero en Monza y también su propia actuación en Madrid.
“Está bueno poder comparar performances muy buenas de tu compañero porque tenés una comparación muy clara. Entonces podés aprender mucho de eso”, explica.
Sobre aquellas carreras, detalla: “Lo que hice en Monza fue aprender de la quali que había hecho él, que fue muy buena. En Madrid creo que fui yo el que hizo esa gran quali”.
Después, las penalizaciones por motor y batería y otros problemas condicionaron varios fines de semana. Por eso valora que desde México vuelven a estar “mucho más firmes”, con un auto que les permite trabajar mejor.
Del viernes al sábado, una noche clave
El Litoral también le pregunta cuál es su aporte al trabajo con el equipo para mejorar el auto de una jornada a otra. Franco responde de manera directa: “Hacer que el auto vaya más rápido, hablar de los problemas y mejorarlos”.
Lo que siente en la pista se cruza con los datos y con el análisis de los ingenieros. “Cuando manejamos, obviamente sentimos cosas y hay que mejorar esos problemas para el día siguiente”, explica.
En ese proceso destaca un momento del fin de semana: “La noche del viernes al sábado es muy importante para dar un paso grande. Es donde más analizás los datos”.
Ese trabajo forma parte de un balance que, aun con las dificultades recientes, sigue considerando positivo.
“En general fue un año que arrancó un poco más complicado y después estuvimos mejorando. El equipo, con respecto al año pasado, dio un salto muy grande, así que contento con el balance hasta ahora”, sostiene.
También reconoce que los resultados de las últimas carreras hacen más difícil alcanzar el quinto puesto en el campeonato. Sin embargo, destaca lo aprendido: “Seguimos dando saltos carrera tras carrera, seguimos entendiendo un poco más del auto”.
Las “curitas” y el próximo Alpine
La mirada hacia 2027 aparece al hablar de los problemas que necesitan cambios más profundos. Colapinto explica que el equipo los identifica desde el comienzo de la temporada, pero que resolverlos lleva tiempo.
Para describir el alcance de algunas evoluciones, recurre a una imagen cotidiana: “Por lo general, cuando vas mejorando cosas durante el año, es como poner una curita arriba de donde tenés un poco lastimado”.
Las mejoras ayudan, aunque no siempre alcanzan para corregir el origen de una dificultad.
“Es muy difícil mejorar el problema fundamental del auto sin hacer un cambio grande”, señala. “Sabemos en la dirección que tenemos que ir para mejorar algunos problemas que tenemos”.
Alpine ya concentra esfuerzos en la próxima temporada, aunque todavía tiene mejoras para la actual. Franco ve una base para avanzar, pero recuerda que el resultado también depende del progreso de sus rivales.
“Hay que ver cuánto mejoran los demás. Cuando termina la temporada es un poco una carrera de ingenieros, a ver cuánto mejora cada equipo”, plantea.
La continuidad le permite trabajar carrera tras carrera y participar de lo que viene. En lo personal, el deseo es claro: “Tengo ganas también de dar un salto grande para el año que viene, que va a ser importante”.
Antes está Interlagos. Y una tarea que vuelve a aparecer en sus respuestas: encontrar el balance, sentirse cómodo antes y sostener el rendimiento durante todo el fin de semana.
