En un Salón Amarillo que aún respira el aire de la urgencia política, Héctor Grachot juró como nuevo titular de la cartera económica de Corrientes. Su llegada no es una ruptura, sino un repliegue táctico: el gobernador Juan Pablo Valdés apuesta por un hombre de la «casa», para garantizar que los números sigan cerrando mientras se intenta recomponer la relación con los sectores sociales.
Proximidad y Equipo
Grachot fue tajante al definir su impronta: “Mi gestión va a ser de puertas abiertas”. Con esta frase, el flamante Ministro busca diferenciarse del estilo más hermético de su antecesor, especialmente tras el desgaste sufrido por el conflicto gremial docente. El nuevo ministro conoce el paño; no necesita presentaciones ante los sindicatos, con quienes asegura haber mantenido un diálogo que “nunca se cortó”.
A pesar del cambio de cabeza, la estructura se mantiene inmóvil. Grachot confirmó que el equipo técnico seguirá siendo el mismo, incluyendo a figuras clave como Cristian Brilloni. La estrategia es clara: continuidad en el fondo, pero cambio en la forma.
CONTEXTO DE URGENCIA
La salida de Rivas Piasentini no fue un retiro programado, sino la consecuencia directa del sismo político provocado por los errores en las liquidaciones salariales de los docentes. Grachot asume con la misión de ser el «bombero» técnico que apague los focos de conflicto administrativo y devuelva la previsibilidad al Salón de los Acuerdos.
