Investigaciones señalan que la concentración de microplásticos en el aire es mayor dentro de los hogares. Expertos explican su origen y brindan recomendaciones prácticas para minimizar la exposición.
La mayor parte de la exposición humana a los microplásticos en el aire ocurre en espacios interiores, según coinciden científicos consultados por la Agencia Noticias Argentinas. Si bien el alcance total de sus efectos en la salud aún se está estudiando, especialistas proponen medidas para reducir su inhalación en el hogar.
«Los microplásticos están por todas partes y es imposible evitarlos», afirmó Dana Barr, profesora de ciencias de la exposición en la Universidad de Emory en Atlanta, Estados Unidos, en un artículo de la BBC. «Pero existen maneras de reducir significativamente la exposición con el tiempo, principalmente mediante cambios de comportamiento», aseguró.
Estas partículas diminutas e invisibles se desprenden de objetos plásticos y textiles sintéticos. Ingresan al organismo a través de los alimentos, el agua, productos de higiene y, principalmente, por inhalación. Un estudio de 2021 realizado en China reveló que la concentración de microplásticos en el aire era ocho veces mayor en interiores que en exteriores.
«El hecho de que pasemos tanto tiempo en interiores y respiremos el aire que respiramos en espacios cerrados significa que probablemente estamos subestimando enormemente la exposición», explicó Barr.
Origen en el hogar
La cantidad de microplásticos en un hogar depende de factores como los materiales de los muebles tapizados, la ropa, el tipo de piso y los hábitos de limpieza y ventilación. La principal fuente en suspensión proviene de textiles: ropa, sillas, sofás y alfombras.
«Los muebles, las cortinas, la ropa de cama y la ropa sufren desgaste diario», explicó Stephanie Wright, investigadora del Imperial College de Londres. «Al usarlos, al sentarnos en ellos, al movernos, al lavarlos, al aspirarlos, todas estas formas mecánicas de desgaste también generan microplásticos».
Las lavadoras y secadoras domésticas también son fuentes importantes, liberando microfibras al aire y al agua.
Recomendaciones para reducir la exposición
Los expertos ofrecen varias sugerencias prácticas:
- Lavado de ropa: Utilizar filtros en el lavarropas para retener microfibras, lavar cargas más grandes para reducir la fricción y optar por prendas de fibras naturales como algodón, lana o lino.
- Limpieza: Al usar aspiradora, que succiona microplásticos pero también puede liberar partículas, se recomienda hacerlo en un espacio bien ventilado y considerar el uso de mascarilla. Vaciar el depósito con frecuencia.
- Ventilación y mantenimiento: Mantener una buena ventilación de los ambientes. Se ha detectado que los microplásticos pueden acumularse en filtros de aires acondicionados y dispersarse durante su funcionamiento, por lo que su limpieza regular es importante.
Impacto en la salud
Si bien es un hecho que los microplásticos están presentes en el organismo, aún no está del todo claro su impacto específico. Algunas partículas pueden ser eliminadas por las vías respiratorias, mientras que otras podrían llegar a tejidos más profundos. La investigación científica continúa para determinar las consecuencias a largo plazo.
