domingo, abril 26, 2026

Milei se aferra a su plan en medio de la tormenta económica y política

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La inflación se acelera y el caso Adorni complican al presidente, que posterga un golpe de timón. El jefe de Gabinete se calza el overol pero pierde terreno en una interna que levanta temperatura.

Javier Milei está en un punto crítico de su gobierno. La inflación se acelera y el caso Adorni se expande como una mancha tóxica. Lo que funcionó ya no funciona y la gestión política y económica gira en falso. El propio Milei tuvo que reconocer que el 3,4% de inflación de marzo es malo. “Me repugna”, dijo en el encuentro de AmCham, la Cámara de Comercio de Estados Unidos. En esa platea amigable a Milei se lo vio nervioso.

La disparada de los precios pone en cuestión su marco teórico: si la maquinita de la emisión está apagada, ¿por qué se acelera la inflación? El presidente deja de lado el manual monetarista y apela a otras explicaciones: desde complots políticos y la guerra en Medio Oriente hasta la carne. Los datos del Indec significan un problema político para Milei. La baja de la inflación es su bandera. Le hizo ganar en 2023, le permitió conservar el capital político en sus primeros dos años de gobierno y fue clave en el triunfo electoral de octubre.

El peor número de inflación en doce meses aparece en un momento en que se resquebrajan las expectativas de futuro y la mayoría de las personas responsabiliza a la actual gestión por los problemas económicos. La garantía de la herencia recibida ya expiró. Milei enfrenta su primera crisis estructural: el modelo que le permitió estabilizar la economía empieza a mostrar límites y el gobierno no encuentra cómo corregirlo sin romper su propia lógica.

Milei ensaya un discurso a dos bandas. A quienes no aguantan más sacrificios les pide paciencia y les promete que vendrán tiempos mejores. A los mercados les asegura que la motosierra tiene combustible y el superávit fiscal es innegociable. El ex panelista televisivo se encuentra en un problema típico de un presidente argentino. Se abrazó demasiado tiempo a instrumentos que sirvieron para cumplir el objetivo —dólar y salarios pisados, apertura de importaciones— y ahora no sabe cómo soltarlos.

Como un Ulises libertario, Milei se ata al mástil y se resiste a las voces de quienes, incluso desde una posición de apoyo al gobierno, le piden que relaje el ajuste para reanimar a la economía. Aún al costo de una inflación amesetada en 3 por ciento o un nivel superior. El presidente sostiene el rumbo a pesar de los peligros que acechan al barco. Una curiosidad: la palabra gobierno viene del griego y significa justamente pilotar una nave. En ese sentido, no dar un golpe de timón cuando es necesario puede ser una renuncia a gobernar.

En el evento de AmCham también generó ruido otra frase de Milei. Es sobre la posibilidad de que la sociedad elija un opositor en 2027: “Si no nos acompañan no pasa nada, nos volvemos a casa”. Las palabras del ex economista de la Corporación América son música para los oídos de los empresarios que ven en Milei un presidente dispuesto a hacer el trabajo sucio. Pero también suma dosis de derrotismo a La Libertad Avanza en un momento de extrema tensión para el oficialismo.

El caso Adorni dejó de ser un problema individual para convertirse en un test de autoridad para Milei. Más que la defensa del jefe de Gabinete sobre sus gastos y su patrimonio, está en juego la capacidad del gobierno para contener la crisis. Otra vez, Adorni complica el dispositivo de control de daños del gobierno. Al comienzo de la temporada de escándalos le había dicho a Luis Majul que sus únicas vacaciones en dos años y medio de gobierno habían sido la escapada en vuelo privado a Punta del Este, en el fin de semana largo de carnaval. Esta semana, la Justicia confirmó que pasó el Año Nuevo de 2025 en Aruba. La causa por enriquecimiento ilícito toma velocidad.

“Ariel Lijo es un juez que te lleva al límite y aprieta, pero no ahorca”, dice un dirigente santafesino que conoce el paño judicial. Se verá si la decisión del ministro Juan Bautista Mahiques de postergar la puesta en marcha del sistema acusatorio —que desplaza el centro de gravedad de los procesos penales y empodera a los fiscales, en detrimento de los jueces— encuentra alguna respuesta positiva de Comodoro Py.

Mientras tanto, Adorni sigue ahí. Los Milei se alternan para cuidarlo y mostrarlo activo. Javier lo sentó en la primera fila en AmCham y Karina lo sumó a una recorrida en el Instituto Malbrán con Mario Lugones (otro ministro apuntado, por los recortes en el Pami) y lo llevó a Vaca Muerta, donde los dos lucieron el mameluco de YPF. Adorni se calza el overol, pero al gobierno le cuesta arrancar y retomar la iniciativa política.

El gobierno tiene una serie de proyectos en carpeta, pero los aliados están menos cooperativos. Todos leen encuestas y ven que la imagen de Milei está en un tobogán.

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