La Asamblea Cannábica Rosarina organiza una nueva edición de la movilización global, que incluirá una marcha, un festival y espacios de debate. Será el sábado 2 de mayo en el centro de la ciudad.
La Asamblea Cannábica Rosarina convoca a una nueva edición de la Marcha Mundial de la Marihuana, que se realizará el sábado 2 de mayo. La concentración está prevista para las 14 en la Plaza San Martín, y desde allí la marcha partirá a las 15 hacia el Parque Nacional a la Bandera.
Como en años anteriores, usuarios y cultivadores se movilizan para reclamar una nueva ley de drogas, la derogación de la ley 23.737 y la regulación del Reprocann y los programas vinculados al cannabis. La jornada incluirá un festival en el escenario frente al Monumento, con la participación de los DJs Tita Smith y ConDe, las bandas La Mirada, Paraíso Fiscal, El Brujerío y Maktub Hecate, y la conducción de Lala Brillos y Lackie. También estará presente la sexóloga Bárbara García, quien abordará la relación entre cannabis y sexualidad, y se realizarán intervenciones sobre reducción de daños y políticas públicas.
La convocatoria se enmarca en una jornada global que tiene lugar en distintas ciudades del mundo, con el objetivo de visibilizar la necesidad de avanzar en políticas de drogas más justas. Desde la Asamblea Cannábica de Rosario señalaron que «reclamamos con urgencia terminar con la criminalización de usuarios, cultivadores y trabajadores, y avanzar hacia una regulación integral de la marihuana».
«El prohibicionismo no es una política fallida: es un sistema que criminaliza, persigue y reproduce desigualdades. Las detenciones arbitrarias, los allanamientos, la destrucción de cultivos y la criminalización siguen siendo política pública. Tener un porro no puede ser motivo de persecución estatal», afirmaron los organizadores.
Se invita a toda la ciudadanía a participar de la jornada, que culminará con el festival, la lectura del documento oficial, charlas informativas y una feria de emprendedores, con el objetivo de visibilizar la cultura cannábica, su compromiso con la economía popular, clubes y organizaciones no gubernamentales, en un marco de paz y respeto mutuo. «Porque plantar no es delito. Cuidar no es delito. Decidir no es delito», concluyeron.
