Dos adolescentes sobreseídos por su edad declararon este miércoles en cámara Gesell. El fiscal Francisco Cecchini aseguró que los testimonios no modifican la hipótesis del caso. La causa avanza hacia la acusación formal.
La jornada de este miércoles en los tribunales de Santa Fe estuvo marcada por la realización de dos entrevistas en cámara Gesell en el marco de la causa que investiga el crimen de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado el pasado diciembre por tres menores de edad.
Tras las entrevistas a los dos adolescentes sobreseídos por su edad, el Dr. Cecchini destacó que la causa avanza hacia la etapa de acusación. M.B.A. y su madre, Nadia Juárez, continúan como las principales imputadas por el homicidio.
Los dos jóvenes que tenían 14 años al momento del hecho -y que fueron sobreseídos debido a su inimputabilidad por edad- regresaron al Palacio de Justicia, esta vez para declarar bajo el dispositivo de cámara Gesell. La medida, solicitada por la fiscalía, tuvo como objetivo principal preservar sus testimonios como anticipo jurisdiccional de prueba de cara al futuro juicio oral.
Al finalizar las diligencias, el Fiscal de Menores, Francisco Cecchini, respondió consultas sobre la investigación. Con la cautela que caracteriza a las causas que involucran a menores, el funcionario explicó que «lo que obtuvimos hoy nos mantiene en las teorías que teníamos, el aporte no conmueve la teoría que veníamos sosteniendo en lo más mínimo».
Cecchini hizo hincapié en que, si bien la investigación es un proceso «dinámico» que puede modificarse con la aparición de nuevos elementos, hasta el momento no se contempla la implicación de más personas que las ya identificadas.
Los testimonios recolectados este miércoles no solo se centraron en el momento exacto del hecho, sino que buscaron introducir elementos de contexto sobre los momentos previos y posteriores al crimen, permitiendo explicar la mecánica del asesinato y la participación de cada uno de los involucrados.
Un proceso “bastante avanzado”
La causa por el homicidio de Jeremías Monzón parece entrar en su recta final antes de la acusación formal. La fiscalía se encuentra «cerca de acusar», a la espera de los resultados de dos peritajes técnicos específicos que terminarán de dar forma a la presentación del caso.
Aunque el funcionario evitó arriesgar una fecha para el inicio del juicio oral debido a las posibles instancias de apelación por parte de las defensas y las querellas, confirmó que el proceso está «bastante avanzado».
Consultado por el resguardo del lugar del hecho, un galpón abandonado de barrio Chalet, frente al estadio del Club Atlético Colón, Cecchini aclaró que la Justicia resguardó el sitio el tiempo necesario para realizar las pericias fotográficas y fílmicas pertinentes. No obstante, recordó que al tratarse de un predio privado, la responsabilidad sobre lo que ocurra allí posteriormente -en referencia a recorridas de terceros y medios de comunicación- excede la tarea estrictamente judicial de la fiscalía.
Madre e hija detenidas
El crimen de Jeremías Monzón, ocurrido a finales de 2025, fue calificado por la fiscalía como un “homicidio triplemente agravado por alevosía, ensañamiento y el concurso premeditado de dos o más personas”.
El cuerpo del adolescente fue hallado el 22 de diciembre, cuatro días después de su desaparición, con 23 puñaladas infligidas con armas blancas, incluyendo una de fabricación casera. Según la investigación, el joven salió de su casa de Santo Tomé en bicicleta hacia Santa Fe el 18 de diciembre y nunca regresó, lo que motivó en su momento la activación del protocolo Alerta Sofía.
Actualmente, hay dos mujeres detenidas por el caso. M.B.A., de 16 años, está imputada como coautora del homicidio y permanece alojada en un Centro Especializado de Responsabilidad Penal Juvenil (CERPJ). Por otro lado, su madre, Nadia Ivón Juárez, de 41 años, enfrenta cargos como partícipe secundaria. La fiscalía sostiene que Juárez no solo conocía las intenciones del grupo, sino que se reunió con ellos una hora después del asesinato para ayudarlos a descartar las armas en el Parque del Sur, buscando asegurar su impunidad. A pesar de los intentos de su defensa por obtener la libertad, la Cámara confirmó recientemente su prisión preventiva.
