La fiscal que investiga la muerte de Hugo Grasso, dueño del bar Pago del Sur, ordenó la liberación de su hijo Ramiro, quien estaba demorado como sospechoso. Las pericias no hallaron indicios de intervención de terceros.
La fiscal que investiga la muerte de Hugo Grasso, el dueño del bar Pago del Sur que murió el lunes en su casa de un balazo en el abdomen, ordenó la liberación de su hijo Ramiro, que estaba demorado como sospechoso por el hecho. Fuentes judiciales indicaron que las medidas investigativas forenses y del gabinete criminalístico no hallaron hasta el momento indicios de la intervención de terceros en el hecho.
Según voceros consultados en la Fiscalía Regional 2, «el análisis de trayectoria balística teniendo en cuenta los datos aportados y rastros de pólvora dan cuenta que el disparo pudo ser autoinfligido». A partir del resultado de los informes la fiscalía determinó que Ramiro recupere la libertad en la noche de este martes ya que no hay elementos para llevarlo a audiencia imputativa.
Desde la fiscalía se indicó que el confuso episodio, que primero trascendió como un suicidio pero luego derivó en una investigación por homicidio a partir de contradicciones del hijo y el hecho de que no se encontró un arma de fuego al alcance de la víctima, seguirá bajo investigación.
Conmoción
De 61 años y dueño del bar Pago del Sur, ubicado en Bonpland y San Martín, Grasso murió minutos después de las 13 del lunes en su casa, ubicada a 20 metros del comercio.
Según la información preliminar, en la casa se encontraban él y su hijo Ramiro, quien le dijo a la Policía que estaba en el living cuando escuchó un ruido fuerte. Al acercarse a su padre advirtió que tenía una herida de arma de fuego en el abdomen.
El hallazgo de un revólver calibre 32 guardado en un mueble cuando llegó la Policía fue el primer indicio que puso en duda la hipótesis del suicidio, teniendo en cuenta que no se encontraron en la escena armas al alcance de la víctima. Al parecer ese dato se sumó a algunas contradicciones en el relato del muchacho que llevaron a la fiscal a ordenar que el hijo quedara demorado hasta que se realicen algunas pericias como el dermotest, para establecer si había restos de pólvora en sus manos. En la tarde de este martes se conocieron los resultados de esas medidas y, en principio, no se hallaron indicios sobre la intervención de terceros en la muerte del dueño del bar.
