El proyecto comercial en el edificio histórico La Favorita, reabierto en 2023, finalizó su contrato de locación de forma anticipada. El operador Onatisur y el fideicomiso propietario se acusan mutuamente de incumplimientos, mientras los locales comerciales abandonan el predio.
El emprendimiento comercial en el edificio histórico La Favorita, ubicado en la esquina de Córdoba y Sarmiento en Rosario, no logró sostenerse. El contrato de locación entre el operador Onatisur, liderado por el empresario Guillermo Nudenberg, y la fiduciaria Compañía Asturias, que representa a los herederos de los hermanos García, propietarios del inmueble, fue extinguido de manera anticipada. Ambas partes admitieron la finalización del acuerdo, aunque difieren sobre las causas.
Onatisur había solicitado al fideicomiso una extensión del contrato hasta 2032 para ofrecer certidumbre a los comercios sublocados, cuyos contratos vencían en mayo pasado, y una revisión a la baja del alquiler, que rondaba los 40 millones de pesos mensuales. El fideicomiso se negó y, además, adujo incumplimientos de pago por parte del desarrollador correspondientes a abril y mayo.
El desperfecto de la escalera mecánica que conecta la planta baja con la primera planta del edificio fue utilizado como argumento por ambas partes. Onatisur sostuvo que la reparación corresponde a los propietarios, quienes se negaron a asumir el costo, y que, ante esa negativa, suspendió el pago de los alquileres de abril y mayo. Desde Onatisur declararon: “Ante la negativa del propietario suspendimos, tal y como nos permite la ley, el pago de los alquileres de abril y mayo, hasta tanto reemplacen las escaleras que son vitales para el edificio”. Por su parte, el fideicomiso acusó al desarrollador de incumplir obligaciones contractuales.
El desalojo de los locales es evidente. La firma de indumentaria This Week y el bar Remember adelantaron que se retiran del edificio a fin de este mes. Onatisur informó que los desalojos son consensuados con los inquilinos.
El edificio La Favorita fue inaugurado en 1929 por los hermanos Ramón y Ángel García, inmigrantes españoles que abrieron una tienda en 1897. El inmueble, de estilo academicista francés, cuenta con un gran espacio central coronado por un vitral cupular y escaleras mecánicas. En 1994, la firma chilena Falabella reemplazó el negocio original y operó hasta 2021, cuando cerró todas sus sucursales en Argentina. Tras dos años cerrado, el edificio reabrió en mayo de 2023 con el nombre original, pero el proyecto no logró sostenerse.
