Yurii Klymenko, representante de Kyiv en Argentina, habló en exclusiva con El Litoral sobre la guerra con Rusia, las negociaciones de paz y la resistencia ucraniana.
Casi cuatro años y medio han pasado desde el comienzo de la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania. Durante este período, la postura de Kyiv se ha mantenido, aunque el caso ha mutado en el plano mediático con diferentes instancias de negociación internacional.
Yurii Klymenko, embajador de Ucrania en Argentina, habló en exclusiva con El Litoral sobre los aspectos actuales del conflicto bélico, el historial de violencia y las pretensiones de diálogo por la paz.
La diplomacia y el “cara a cara”
La entrevista se realizó pocas horas después de que el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, enviara una carta a Vladimir Putin en la que afirma que “hay un creciente cansancio con Rusia” en el mundo y propone una reunión con “diálogo directo”.
“Ucrania hace todo posible para poner fin a esta guerra rusa a plena escala, guerra que llevó consigo tantos muertos, tantas víctimas inocentes de la parte ucraniana por el agresor ruso”, declaró Klymenko.
“Nosotros buscamos todos los argumentos, no solamente en el campo de batalla demostrando valentía, también con todas las posibilidades diplomáticas para al menos alcanzar el alto el fuego y después hablar sobre las formas apropiadas para finalizar esta guerra”, agregó.
Sobre el concepto de “paz digna y duradera”, Klymenko afirmó: “Claro que estamos interesados en que todos nuestros aliados escuchen nuestros argumentos y hagan más para presionar al dictador y respaldar a Ucrania”.
“Agradecemos mucho a los países de Europa, también a los Estados Unidos, del espacio Atlántico que buscan las formas más apropiadas para acercar la paz para Ucrania, pero lo esencial es que sea la paz integral, justa y duradera”, sostuvo.
“Prestamos tanta atención también a las garantías viables para la seguridad. Nosotros contamos mucho con que los Estados Unidos sigan estando involucrados profundamente en este proceso”, añadió.
Zelensky, en su carta a Putin, admitió un corrimiento del foco de discusión de Estados Unidos hacia los episodios registrados en Medio Oriente.
Las “pruebas” de Rusia y un alerta para Europa
El embajador hizo hincapié en la falta de confianza en Rusia, recordando experiencias previas de negociaciones. “Sabemos muy bien que desde 2014 hasta febrero de 2022 nosotros tuvimos diferentes formatos de negociaciones dirigidos al establecimiento de la paz para nuestro país. Se trata del formato de Minsk o el formato de Normandía, también con la participación de Alemania y de Francia. Pero al mismo tiempo sabemos que el país agresor utilizó todo este tiempo, todas estas más de 200 rondas de negociaciones en formato de Normandía, para prepararse para atacar Ucrania a plena escala”, declaró.
Consultado sobre los ataques en países del este europeo como Rumanía o las naciones bálticas, Klymenko respondió: “Rusia está probando la respuesta de los países europeos, la respuesta de la OTAN”.
El embajador mencionó las aspiraciones expansionistas de Putin desde su llegada al poder. “Hay que tomar en cuenta y leer la historia reciente. Por ejemplo, en 2003, cuando recién había llegado a la presidencia de Rusia, Putin, probaba la respuesta internacional tratando de ocupar Tuzla, una isla pequeña ucraniana en el Mar Negro. Después probó de nuevo sus delirios geopolíticos cuando atacó en 2008 Georgia”, recordó y agregó: “Hay que reconocer que la respuesta de la comunidad internacional fue muy débil”.
También se refirió a la ocupación de Crimea en 2014, señalando que “la respuesta de la comunidad internacional fue muy débil”.
Klymenko describió un procedimiento del Kremlin que denominó como de “salame”, en el cual “están tratando de cortar los pedazos de territorio y tratando de ocupar nuevas regiones”, probando la respuesta internacional. Destacó la influencia subversiva de Rusia en Transnistria, región de Moldova, y afirmó que Rusia ha considerado atacar Ucrania desde esa dirección.
“Hay que demostrar más firmeza, más presión, una postura más contundente, más solidaridad con Ucrania y más apoyo desde el punto de vista militar y técnico. Solamente de esa manera podemos poner fin a este expansionismo y revanchismo agresivo de Rusia que está dirigido no solo contra Ucrania, está dirigido contra el mundo democrático”, sostuvo.
Una resistencia ucraniana
Sobre la resistencia de los ucranianos, Klymenko declaró: “Estamos viviendo desde 2014 esta situación de agresión continua por parte de Rusia. Es completamente otra realidad y, en primer lugar, estamos tratando de sobrevivir”.
“Rusia, no pudiendo avanzar en el campo de batalla desde hace muchos años, cambió su táctica y estrategia. Está tratando de aterrorizar al pueblo ucraniano”, explicó sobre “los ataques masivos cada semana con drones y misiles de diferentes tipos, balísticos, de crucero, hipersónicos, dirigidos en particular contra los objetos de infraestructura crítica de Ucrania y contra las zonas residenciales”.
Aclaró que “la situación es mucho peor en las ciudades y pueblos ucranianos adyacentes a la línea del frente, que son objeto de bombardeos masivos rusos a diario con misiles, drones y bombas guiadas, así como con la artillería de diferentes calibres”.
“Nosotros seguimos resistiendo. No permitiremos nunca que el dictador ruso pueda asustarnos”, afirmó.
“Al mismo tiempo seguimos reformando el país. Nosotros estamos implementando una multitud de reformas en todos los sectores del funcionamiento del país, dirigidas al objetivo estratégico de Ucrania de conseguir la plena membresía en la Unión Europea y también en el futuro en la OTAN”, indicó.
