El Ministerio de Educación de Santa Fe intervino el Jardín de Infantes 261 Paulo Freire luego de denuncias de abuso sexual contra un portero. Nuevo equipo directivo asumió funciones y las docentes se tomaron licencia tras disturbios.
El Ministerio de Educación de Santa Fe inició este martes la intervención del Jardín de Infantes 261 Paulo Freire, ubicado en la zona noroeste de Rosario, tras denuncias de abuso sexual que llevaron a la suspensión de clases desde el 10 de junio. Un nuevo equipo directivo ya está en funciones, mientras que las docentes solicitaron licencia luego de los disturbios ocurridos durante una protesta de madres y padres.
La secretaria de Gestión Territorial Educativa de la provincia, Daiana Gallo Ambrosis, declaró este miércoles en LT8 que el recambio total en la institución «era lo mejor para la comunidad». «Hubo una situación de mucho descontrol, mucho descontento», afirmó, en referencia a la protesta por las acusaciones contra el portero detenido, identificado como Rubén L.
El gobierno santafesino designó a una nueva directora y vicedirectora para el jardín. En cuanto al reemplazo de las maestras, Gallo Ambrosis indicó: «Vamos a llamar por escalafón al equipo docente». Las clases se suspendieron el 10 de junio tras la protesta de familiares, y después del feriado, el Ministerio de Educación comenzó a organizar reuniones con las familias de cada sala para presentar a los nuevos responsables.
La funcionaria señaló como objetivo «que no se vayan a otro jardín sino que este jardín pueda volver a tomar su normalidad de alguna manera». El proceso implica convocar a nuevas maestras para reemplazar a las que se tomaron licencia tras los disturbios y amenazas durante un operativo policial. «Ayer se realizaron tres reuniones distintas que fueron bastante largas. Pudimos charlar un montón de situaciones y sensaciones que tenían las familias», precisó Gallo Ambrosis, aunque no se fijó una fecha para el reinicio de clases.
La secretaria reconoció que la situación es «sumamente angustiante para las familias» debido al incremento de denuncias en la Fiscalía Regional de Rosario. También expresó preocupación por las docentes: «Pasaron un muy mal momento porque ellas se prepararon para ser docentes, para estar ahí en el jardín».
En cuanto al portero detenido, Rubén L., la Justicia provincial programó una audiencia imputativa para este miércoles a las 18, a cargo de la fiscal Antonela Valente. El Ministerio de Educación afirmó que «ha abierto las puertas del jardín para que se practicaran las pruebas de rigor» y que «estamos a disposición con el personal». Gallo Ambrosis añadió: «Lo que estamos tratando de llegar a dilucidar es si efectivamente ocurrió lo que se denuncia y si ocurrió en el jardín con este asistente escolar. Todos queremos saber qué fue lo que pasó».
Rubén L. fue demorado el mismo día de la protesta. Según el registro oficial, una madre lo había acusado en abril por gritarle a su hijo, pero ambas partes se pidieron disculpas y se abrió un proceso de diálogo. Ahora, las sospechas de abuso sexual son investigadas por la unidad especializada en Delitos contra la Integridad Sexual del Ministerio Público de la Acusación.
