Firmas de indumentaria low cost ocupan locales de gran superficie en la peatonal Córdoba, impulsadas por importaciones desde China y precios competitivos. Nuevas aperturas y mudanzas a espacios más amplios marcan la tendencia.
No solo los bazares dedicados a la venta de artículos para el hogar son el gran actor comercial del momento. Muy cerca aparece otro jugador que gana terreno a paso firme: las marcas de indumentaria low cost. Con un modelo basado en la importación de prendas, principalmente desde China, y una política de precios agresiva, estas firmas avanzan sobre la peatonal Córdoba y ocupan locales de grandes superficies que dejaron vacantes grandes cadenas, a la vez que definen nuevas aperturas, concentradas en su mayoría en el centro de la ciudad.
La estrategia se centra en ganar visibilidad, en locales con ubicaciones destacadas, siendo calle Córdoba la que mejores espacios ofrece, según consideraron empresarios del rubro en diálogo con La Capital. Muchas marcas pasan de locales pequeños a superficies más amplias, lo que les permite exhibir mayor volumen de stock y sostener una alta rotación de productos como parte clave de su esquema de negocio.
Así lo analizó Brian Zabala, dueño de la firma de indumentaria Othilia, nacida en 2008 y con presencia doble sobre la peatonal. Consideró que se trata del corredor comercial con mayor capacidad para atraer público. «En la peatonal encontramos gente que no únicamente entra por una oportunidad de precio, sino que también conoce la marca y vuelve a elegirla. Eso nos permite trabajar mucho más la fidelización y construir una relación de largo plazo con el cliente», explicó Zabala.
En el caso de Othilia, su dueño inauguró el viernes pasado una sucursal sobre la peatonal Córdoba al 1300, la segunda que abre sobre este corredor comercial y que se suma a la tienda ubicada en Córdoba al 1100. Con esta apertura, la firma suma seis sucursales en Rosario, cinco de ellas en el centro.
Otro crecimiento viene dando la firma Pola Nola, que va por la inauguración de su sexto local. El lugar elegido es Córdoba 1235, donde antes estaba la cadena de electrodomésticos Megatone. Las obras iniciaron a principios de junio y los dueños apuntan a cortar cintas la semana que viene. «La moda vuela, con las redes sociales todo pasa más rápido y la idea nuestra es entrar y salir de las tendencias. Hoy necesitás locales grandes para absorber los costos fijos y porque la marca cada día ofrece más ropa y más variedad», explicaron desde la gerencia de Pola Nola.
El segmento de ropa low cost también registró en el último tiempo el ingreso de la firma Olivia, fundada por Magalí Escalante a finales de 2017. La llegada a la peatonal se dio en 2025, con la apertura de una tienda en Córdoba al 1000. Este año le siguió una segunda inauguración en calle Córdoba 1231 y unas semanas atrás concretaron su expansión al local de al lado, que ocupaba la firma Topper. «Literalmente rompimos la pared y nos ampliamos al local que estaba pegado a nosotros», aseguró Escalante.
Si hay algo que une a las marcas de indumentaria low cost es la búsqueda de precios competitivos. En ese camino, los empresarios destacan que la importación de prendas desde China hoy se presenta como una herramienta para ofrecer más variedad, reducir costos fijos y sostener un modelo de negocio basado en la alta rotación de productos. En el caso de Pola Nola, la empresa comenzó a reemplazar parte de las compras que realizaba a proveedores de Buenos Aires por mercadería importada, que hoy representa cerca de la mitad de los artículos que vende en sus locales. La transformación es aún más marcada en Othilia, que importa cerca del 80% de la mercadería que comercializa.
