Tras un primer trimestre en rojo y la recesión de 2024, hubo un crecimiento interanual del 0,1%. La desaceleración de la inflación y una leve mejora en los ingresos reales explican el dato. Pero falta crédito para bienes durables.
En abril de 2026, la economía argentina registró un leve crecimiento del 0,1% en el consumo de bienes y servicios finales en la comparación interanual, según el Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). Este resultado corta la tendencia de variaciones interanuales negativas del primer trimestre del año. Además, frente a marzo de 2026, el consumo creció un 1,6% desestacionalizado.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó en el Meeting BATEV que “el Producto y el consumo privado están en los máximos históricos”, vinculándolo a la recuperación económica, récord de exportaciones, baja de inflación y mejora en salarios. En otros encuentros, como el IAE Summit, sostuvo que la estabilización macro (baja inflación y más crédito) impulsará una reactivación más clara del consumo interno. Caputo diferenció el consumo agregado (que según datos oficiales muestra recuperación) del mercado interno percibido, y mencionó medidas como baja de retenciones, reducción de impuestos distorsivos y más financiamiento para pymes.
Durante 2024, tanto el consumo como la actividad económica sufrieron una recesión profunda. La CAC señaló que si bien 2025 mostró signos de recuperación, el inicio de 2026 amenazaba con devolver los fantasmas recesivos de 2024. La leve alza de abril sugiere que esa caída encontró un piso.
La inflación se desaceleró: pasó de 3,4% en marzo a 2,6% en abril. La CAC estimó que el ingreso nominal promedio por hogar alcanzó los $3.010.000 en abril, un avance real del 0,2% respecto a marzo, acumulando dos meses consecutivos de variación interanual positiva.
Por rubros, indumentaria y calzado creció un 6,4% interanual; Vivienda, alquileres y servicios públicos subió un 3,2%. En cambio, Transporte y vehículos cayó un 4,1%, y Recreación y cultura un 0,8%. Los bienes de consumo masivo (FMCG) retrocedieron un 3,8% interanual y un 4,7% desestacionalizado respecto a marzo de 2026.
El crédito para bienes durables se mantiene a la baja: tarjetas de crédito, préstamos personales y créditos prendarios acumulan meses de descenso, mientras que solo el crédito hipotecario crece. Como resultado, el patentamiento de autos está estancado, las ventas de electrodomésticos se mantienen en meseta y las escrituras de inmuebles no logran ascender.
El informe de la CAC plantea que el 2026 deberá definir si los bienes durables retoman el crecimiento para consolidar el cambio de hábitos iniciado en 2024 y 2025, donde estos bienes ganaron terreno frente a las compras de supermercado. El factor determinante será mantener el sendero desinflacionario.
