lunes, julio 6, 2026

“Vereditas de mi barrio” anima las vacaciones de invierno en Rosario

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El programa del Ministerio de Cultura de Santa Fe realizará cinco encuentros gratuitos en distintos distritos de la ciudad, desde el 8 hasta el 17 de julio.

En estas vacaciones de invierno, el programa Vereditas de mi barrio volverá a recorrer la ciudad de Rosario. Diagramado por el Ministerio de Cultura de la provincia de Santa Fe, y articulado con instituciones barriales, tendrá cinco encuentros en diversos distritos rosarinos: siempre desde las 14, con acceso libre y gratuito, se presentará este miércoles 8 en Calchaquí y Bulevar Seguí, el domingo 12 en Pasaje Santafesino y Amenábar (Barrio Tablada), el lunes 13 en Yeruá y Salvat (Barrio Olímpico), el jueves 16 en Avenida Génova y Fraga Bis (Barrio Empalme Graneros) y el viernes 17 en Mariano Moreno y Arrieta.

Vereditas de mi barrio es una línea de intervención y movilización comunitaria del Programa Barrio, Cultura Cotidiana del Ministerio de Cultura de la provincia. Su propósito es acompañar la recuperación y apropiación de los espacios públicos, como veredas, esquinas y plazas, por parte de las vecinas y los vecinos, partiendo del derecho al juego como eje central para fortalecer la vida comunitaria. Cada encuentro es itinerante: se decide y se coproduce junto con las organizaciones e instituciones del barrio elegido, que en su mayoría ya son parte de Barrio, Cultura Cotidiana.

“Las jornadas se construyen a partir de dispositivos lúdicos que revalorizan la identidad barrial, los oficios de quienes habitan el barrio y el disfrute colectivo. Cada encuentro es una oportunidad para narrar el barrio con nuevas voces, reconocerse en sus paisajes y soñar, colectivamente, cómo queremos habitarlo”, adelantan.

Gino Svegliati, director provincial de Integración Territorial y Comunitaria, afirmó: “Relanzamos Vereditas… con cinco encuentros barriales que van a llegar a todos los distritos de Rosario con una propuesta que mira al futuro. Luego de estas vacaciones, la idea es llevar el programa por aquellos barrios a los que donde todavía no ha llegado, ése es el compromiso. Articulando con instituciones sociales, barriales, con escuelas, con centros de salud, buscamos democratizar el acceso a la cultura, sobre todo en aquellos barrios donde más se necesita, pero también poniendo en juego una conversación comunitaria entre todos los actores que hacen a la vida cotidiana de nuestra provincia, con el objetivo de reflejar esa identidad en cada intervención barrial”.

En ese sentido, Svegliati sostuvo: “Vereditas… es una propuesta que complementa la política de seguridad del Gobierno de Santa Fe, porque ocupar las calles desde el juego, desde la pedagogía, desde el encuentro, también construye comunidades más seguras, construye acciones donde recuperamos la calle. Y la recuperamos para los vecinos con esas escenas que todos y todas tenemos en la memoria: un vecino compartiendo un mate en una vereda, sentado en una reposera con niños jugando a la rayuela, al elástico o a la pelota en una calle, de una forma que le da vida nuevamente a cada barrio”.

Asimismo, el director provincial declaró: “Lo más interesante no es solamente el momento en el que Vereditas… llega a ese barrio, sino las etapas previas, donde la producción, la preproducción, el armado, tienen una participación activa y directa de los vecinos en el desarrollo de esta política. Y eso le da un valor adicional porque pone al vecino en un lugar activo, en un lugar de decisión, de organización, y posibilita esa reconstrucción de los vínculos y de las redes sociales que son tan importantes en este tiempo”.

Dos personajes guían la narrativa de Vereditas…: Tito y Tere, trabajadores de la imprenta del barrio y, además, artistas. Su misión es embellecer con acrobacias e impresiones cada lugar por el que pasan. Tito y Tere son intensos y también inquietos: recorren todos los barrios de Rosario haciendo de las suyas. Su objetivo es simple: que las vecinas y los vecinos sepan cómo son los otros barrios. Por eso de acróbatas pasan a ser carteros, de carteros a periodistas, de periodistas a escritores y de escritores a pintores. Con la imaginación, de un momento a otro, son lo que quieren ser.

Desde su guía, cada encuentro de Vereditas de mi barrio ofrece distintos dispositivos lúdicos. La jornada se organiza en siete estaciones que conviven en la misma calle. Y cada una propone una forma distinta de mirar y de jugar en el barrio:

– Imprenteros al ataque! “Qué le dirías a las calles que te vieron crecer?”, es la pregunta que abre este espacio. Quienes participen, entran al universo de Tito y Tere para armar un afiche en la imprenta. Con los afiches recopilados se realiza luego, entre las organizaciones anfitrionas, un evento de post-producción y pegatina en las calles del barrio.

– El Correo “¿Qué mensaje alegraría el día de una vecina que va a la verdulería y recibe, de pronto, una postal?”, se preguntan. En esta estación se escribe una postal para contarle a un vecino de otro barrio algo del propio, se le pega una estampilla con elementos de la ciudad y se decora el sobre que viajará al próximo Vereditas….

– Atelier de Berni. “Todas y todos llevan dentro un artista plástico con ganas de salir a jugar, y este es el espacio para conocerlo”, destacan. Entre brochas y colores, a base de tiza, se interviene la calle con dibujos y mensajes dedicados al lugar que los vio crecer y a sus personajes típicos, hasta que la vereda se inunda de artistas.

– Los aromas de mi barrio. “La estación de la merienda, para recuperar energía y seguir jugando”, plantean acerca de las organizaciones anfitrionas que reciben a sus comensales y los ayudan a decorar galletitas.

– La Plazoleta. “En todos los barrios hay un lugar para respirar y salir a jugar, ver el cielo, encontrarse con amigas y amigos, armar carreras con la sola imaginación”, aseguran. Un mazo de cartas invita a moverse y a recuperar juegos de antaño, como la soga o el elástico; en un momento del día se suma un taller de acrobacias, y el espacio queda también disponible para simplemente descansar.

– Vestuarioteca. “Hay un mundo cerquita donde se puede ser lo que se quiera, y el pasaje para llegar es la imaginación”, dicen apelando a lo lúdico. Percheros con vestuario y un fondo escenográfico con utilería habilitan cartas de improvisación teatral para recrear escenas típicas del barrio, jugar a la sesión de fotos, al teatro, a la ópera: ser, por un rato, quien cada uno/una desee ser.

– Monte Literario. “Bajo la sombra de árboles imaginados, delimitado por colchonetas con forma de hojas, este espacio invita tanto a la introspección de quien quiera sumergirse en soledad en una lectura o bien a compartirla entre vecinas y vecinos”, suman finalmente acerca de una biblioteca que reúne, en su mayoría, la obra de autores y autoras de la provincia.

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