El municipio de Rosario inició la demolición del estadio del Club Tiro Federal Argentino, en barrio Ludueña, como parte de un plan urbano que incluye la apertura de una calle, la construcción de un parque, un polideportivo y un destacamento de Gendarmería. La obra, con una inversión de 800 millones de pesos, se ejecutará en seis meses.
El ruido de las máquinas altera la rutina de viernes en la zona oeste de Rosario. Lentamente, va cayendo la estructura de lo que supo ser el Fortín de barrio Ludueña. Numerosos obreros trabajan en el predio delimitado por las calles Casilda, Matienzo y Humberto Primo, donde estuvo durante décadas la cancha del Club Tiro Federal Argentino. Las personas que pasan por el lugar se detienen a observar las excavadoras y los movimientos de los trabajadores abocados al desmantelamiento del estadio.
El intendente Pablo Javkin y el ministro de Obras Públicas provincial Lisandro Enrico recorrieron el área mientras informaron a los periodistas los planes para ese espacio: un proyecto urbano pensado como nuevo lugar de encuentro social y comunitario para los vecinos. Serán seis meses de obra, con una inversión de 800 millones de pesos.
El Club Tiro Federal Argentino fue fundado el 29 de marzo de 1905. Según registros históricos, un obrero que trabajaba en los talleres del Ferrocarril Central Argentino cedió una habitación lindante a los stands del Tiro Federal Argentino a un grupo de fanáticos del fútbol, y entre todos decidieron bautizar al club con el mismo nombre que la institución.
Tiro Federal logró el ascenso a primera división del fútbol argentino el 25 de junio de 2005, al vencer a Gimnasia en Jujuy. Fue una experiencia breve (2005/2006). En aquel momento, el presidente de los Tigres era Carlos Dávola y el entrenador era Jorge Castelli. En su paso por primera división, el goleador del torneo fue Javier Cámpora, con 13 goles en el Apertura 2005.
El club estuvo marcado por episodios de violencia. En abril de 2004, el estadio fue cerrado por extorsiones de barras bravas, según informó el diario La Capital. En 2013, tras el asesinato de Mercedes Delgado, una voluntaria de un comedor comunitario en medio de una balacera entre bandas narco, el presidente Dávola volvió a cerrar el club. Dávola declaró: «Llegar a primera división es un trabajo de esclavos y lo hicimos. Pero después perdimos todas las batallas. Los pibitos que gritaban los goles en la cancha eran los mismos que venían a extorsionarnos. Pedimos auxilio públicamente pero nadie nos ayudó».
Este viernes comenzó la demolición de la cancha de Tiro Federal para crear nuevos espacios públicos y mejorar la seguridad, en el marco del Plan de Pacificación de autoridades locales y provinciales. El municipio ratificó que el proyecto se basa en la apertura de la calle Matienzo hacia el sur desde el cruce con Casilda.
En el área donde estaba el estadio se levantará un nuevo parque, un polideportivo y un destacamento para Gendarmería Nacional, así como un Centro Cuidar. Con una inversión total de 800 millones de pesos y un tiempo de obra de seis meses, el plan tiene tres etapas de trabajo. La primera consiste en la demolición del estadio y estructuras aledañas. Javkin indicó que la apertura de Matienzo hacia el sur evita que el barrio «quede cortado o encerrado como estaba por el perímetro del club». Sobre el resultado final, explicó: «De un lado, vamos a tener un espacio público abierto, vinculado a una plaza y una cancha de fútbol».
La otra parte del espacio se reconvertirá para mejorar su uso actual, dado que Gendarmería ya utiliza las instalaciones. Se construirá un acceso vehicular independiente para el personal de la fuerza de seguridad federal. En este segundo sector se levantará un polideportivo junto al destacamento, y se incorporará un Centro Cuidar, donde se prestan servicios para barrios de mayor vulnerabilidad, priorizando la infancia. El intendente indicó que la segunda etapa requiere «mucho trabajo de nivelación del suelo». En cuanto al plazo, subrayó: «Esperamos terminarla rápido».
Por último, la Municipalidad contratará a cooperativas para completar la reforma y la construcción en Ludueña. También intervendrá el Servicio Público de la Vivienda (SPV). Javkin manifestó: «El objetivo es abrir barrios que en su momento estuvieron muy marcados por indicadores de violencia y que hoy requieren un cambio de infraestructura para consolidar el nuevo proceso». Mencionó como ejemplos la apertura de la calle Andrade en el barrio ATE y un proyecto de mejoras para Empalme Graneros.
