domingo, julio 19, 2026

La Copa que espera: 5 curiosidades del trofeo que levantará el campeón del mundo

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El trofeo de la Copa del Mundo, que se entregará tras la final entre Argentina y España en el Mundial 2026, tiene una historia con datos poco conocidos sobre su diseño, material y reglamento.

Con Argentina y España listas para disputar la final del Mundial 2026, todas las miradas estarán puestas en un objeto que representa el máximo sueño de cualquier futbolista: el trofeo de la Copa del Mundo.

Más allá del partido que definirá al nuevo campeón, la copa tiene una historia cargada de simbolismo, cambios y curiosidades que la convirtieron en uno de los premios deportivos más reconocidos del planeta.

El seleccionado argentino defiende el título obtenido en Qatar 2022 y busca convertirse en el primero desde Brasil en 1962 en conquistar dos Copas del Mundo consecutivas. Del otro lado estará España, que intentará volver a lo más alto después de su consagración en Sudáfrica 2010.

De la Jules Rimet al trofeo actual

El trofeo que hoy entrega la FIFA no siempre fue el mismo. Hasta el Mundial de México 1970, el campeón recibía la Copa Jules Rimet, bautizada en honor al dirigente francés que impulsó la creación del campeonato mundial. Ese trofeo dejó de utilizarse luego de que Brasil conquistara su tercer título mundial en 1970. Según el reglamento vigente en ese momento, la selección que lograra tres campeonatos obtenía la posesión definitiva de la copa, por lo que la FIFA debió diseñar un nuevo premio para las siguientes ediciones. Así nació el trofeo que debutó oficialmente en el Mundial de Alemania Federal 1974.

El diseño elegido fue obra del escultor italiano Silvio Gazzaniga, quien buscó representar la fuerza, la emoción y el carácter universal del deporte. Su creación fue seleccionada entre decenas de propuestas presentadas por artistas de distintos países. La escultura muestra a dos figuras humanas elevando el planeta Tierra hacia el cielo.

Cinco datos que pocos conocen

El primero es que mide exactamente 36 centímetros de altura. El segundo dato es que está fabricado en oro macizo de 18 quilates. La tercera curiosidad es su peso: 6,142 kilogramos. Otro aspecto llamativo es que el trofeo no pertenece definitivamente al campeón: la selección ganadora recibe el original durante la ceremonia de premiación y luego debe devolverlo a la FIFA, conservando una réplica autorizada. Por último, el diseño de Gazzaniga se mantiene prácticamente intacto desde 1974.

Este domingo, cuando concluya la final entre Argentina y España, el trofeo volverá a ocupar el centro de la escena y será levantado por el capitán del nuevo campeón.

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