viernes, julio 31, 2026

Billeteras virtuales y créditos rápidos: la incobrabilidad pasó del 7% a casi el 30% en un año

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El economista Germán Rollandi detalló que la cartera irregular en préstamos personales alcanzó el 16% y en tarjetas de crédito el 13%, mientras que en billeteras virtuales la incobrabilidad trepó al 30%.

El nivel de endeudamiento de los hogares argentinos alcanzó cifras récord, según datos del sistema financiero. La falta de crecimiento de los ingresos, la pérdida de poder adquisitivo y el mayor uso del crédito para cubrir gastos cotidianos llevaron a que cada vez más familias tengan dificultades para cumplir con sus obligaciones.

El economista Germán Rollandi explicó que el aumento de los incumplimientos refleja las dificultades de los hogares para afrontar sus obligaciones y acceder nuevamente al financiamiento. Según Rollandi, el fenómeno viene desarrollándose desde finales de 2024, cuando la baja de la inflación permitió una mayor disponibilidad de financiamiento, pero también expuso las dificultades de muchas personas para afrontar nuevas deudas.

Durante 2025 la situación se agravó por la combinación de tasas de interés elevadas, volatilidad económica y un escenario electoral que incrementó la incertidumbre.

Morosidad en préstamos y tarjetas

Rollandi detalló que la falta de capacidad de pago se refleja principalmente en los préstamos personales y en los saldos financiados de tarjetas de crédito. «Hoy estamos en un récord de casi 16% de cartera irregular, de cada 100 pesos que se prestaron 16 pesos los bancos no los pueden cobrar y las familias no pueden hacer frente a esa deuda», explicó.

En el caso de las tarjetas de crédito, el economista indicó que también se registró un fuerte aumento de los incumplimientos, con una cartera irregular cercana al 13%.

Uno de los datos que más preocupa, según Rollandi, es el comportamiento de los créditos ajustados por UVA. «Vemos que durante el 2021, el 2022 y el 2023, producto del salto inflacionario, se hizo costoso sostener los préstamos y ahora vemos que incluso superó esa época de aceleración inflacionaria», sostuvo. Además, remarcó que los préstamos personales ajustados por UVA alcanzaron una morosidad del 18%.

Menos ingresos y más deuda

El economista explicó que detrás del aumento de la morosidad aparece un problema central: la falta de recuperación de los ingresos familiares. «Recordemos que la economía sigue planchada, no crece, el nivel salarial no ha crecido, ha acompañado la inflación en algunos casos y en algunos casos ha caído», afirmó.

En ese escenario, muchas familias comenzaron a utilizar herramientas de financiamiento no para realizar compras importantes o inversiones, sino para cubrir necesidades básicas.

Rollandi señaló que el crecimiento de la morosidad ya alcanza a distintos sectores del sistema financiero. «Lo llamativo es que el crecimiento es parejo en todo el sistema financiero, todos van a la par, nadie escapó de esta crisis que parece más estructural», expresó. También advirtió sobre la situación de las empresas, donde si bien los niveles de incumplimiento todavía no superan los registrados durante la pandemia, la tendencia genera preocupación. «La morosidad en empresas creció entre tres y cuatro veces, lo cual también preocupa por el cierre de empresas que esto implica cuando se corta la cadena de financiamiento», indicó.

Billeteras virtuales y los incobrables

Ante las mayores restricciones para acceder a créditos bancarios, muchas personas comenzaron a recurrir a billeteras virtuales para obtener dinero de manera rápida. «¿A dónde voy si el banco no me presta? A las billeteras virtuales. Entro a mi celular y enseguida, sin demasiados requisitos, puedo conseguir un crédito. Y eso me lleva hasta fin de mes, que hoy por hoy no es un objetivo menor que tienen las familias», explicó Rollandi.

Según el economista, la tasa de incobrabilidad en estas plataformas pasó del 7% en mayo del año pasado a cerca del 30% actualmente, superando incluso los registros observados durante la pandemia. «Hoy hay alrededor de 3,45 billones de pesos que son incobrables o están catalogados como incobrables. De esos 3,45 billones, dos tercios son de billeteras virtuales», detalló.

El especialista advirtió que la diferencia con los bancos radica en la estructura para gestionar estas deudas. Mientras las entidades financieras pueden vender carteras irregulares o iniciar procesos de recuperación, las billeteras virtuales enfrentan mayores desafíos. «Uno sabe dónde está el banco, va, se sienta, habla con un agente financiero. En la billetera no hay un local físico, la billetera está en el celular», explicó.

Una deuda que compromete el futuro del consumo

Rollandi aseguró que el problema del endeudamiento ya tiene impacto sobre una parte importante de los trabajadores formales. «Alrededor del 24% de la masa salarial formal está representando toda esta deuda incobrable», sostuvo.

Según el economista, esto limita la capacidad de consumo de las familias y puede convertirse en un obstáculo cuando la economía comience a recuperarse. «Hay entre 6 y 7 millones de personas, alrededor del 30% de todos los sujetos de crédito, que hoy por hoy no tienen acceso al crédito», indicó.

Para Rollandi, la situación requiere políticas específicas para evitar que una parte de la población quede fuera del sistema financiero. «Existen afuera políticas que apuntaron a proteger a los sectores de bajos ingresos que estaban más endeudados. Acá eso todavía brilla por su ausencia», dijo. «La magnitud de esta crisis se está volviendo casi estructural», cerró.

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