El club rosarino emitió un comunicado en el que denunció actos racistas y provocadores por parte de los hinchas de Corinthians durante el partido de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores. Además, solicitó a la Conmebol que investigue la denuncia del arquero Hugo Souza.
Rosario Central emitió un comunicado oficial en respuesta a la denuncia presentada por Corinthians ante la Conmebol por supuestos actos de racismo ocurridos durante el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, disputado el pasado jueves en el Estadio El Gigante de Arroyito. El encuentro finalizó 0 a 0 y la revancha se jugará el próximo jueves en San Pablo.
En el comunicado, el club de Arroyito afirmó que “los hinchas del equipo visitante protagonizaron actos que resultan racistas, discriminatorios y provocadores hacia los jugadores de Central y hacia nuestra parcialidad”. Entre los hechos mencionados, el club señaló “la exhibición de billetes de moneda nacional, que configura una clara burla hacia nuestro país” y “la exhibición de una camiseta española”.
El comunicado también indicó que “nuestro club cuenta con pruebas que pondrá a disposición de la Conmebol para que intervenga ante estos reiterados actos, que consideramos claramente provocadores y discriminatorios”.
Además, Rosario Central solicitó a la Conmebol que “investigue y le requiera al árbitro del encuentro las pruebas que respalden, de forma irrefutable, los supuestos insultos y actos racistas que el arquero de Corinthians denunció de forma unilateral durante el partido”. El club cuestionó el contexto de la denuncia, señalando que “ocurrió justo cuando su equipo había quedado con diez jugadores a raíz de una expulsión, y en el momento en que Central estaba atacando, empujado por su público”.
En relación a los hechos denunciados por el arquero Hugo Souza, el club manifestó que “no hemos hallado aún ninguna imagen de actos de esa naturaleza en el lugar de la cancha en el que se encontraba el arquero cuando formuló la denuncia”.
Por otro lado, el club informó que “se encuentra realizando una investigación interna sobre cualquier hecho de violencia o discriminación que pudiera haber ocurrido en ocasión del referido partido”. En caso de que se identifique a algún hincha involucrado, Central afirmó que “será implacable en la aplicación de las medidas que correspondan”.
Corinthians, por su parte, denunció que el arquero Hugo Souza recibió insultos racistas durante el segundo tiempo. El episodio ocurrió a los 20 minutos de la parte complementaria, cuando el jugador alertó al árbitro uruguayo Andrés Matonte, quien activó el protocolo contra el racismo y detuvo el encuentro. El club brasileño difundió un comunicado en el que repudió los hechos y reclamó una investigación.
Hugo Souza, en declaraciones posteriores al partido, afirmó: “Durante todo el partido me llamaron mono, macaco, negro de mierda. Lo único que puedo hacer es avisarle al árbitro y hablar con él”. Además, expresó su esperanza de que “algo cambie para que este tipo de cosas no vuelva a suceder”.
El caso quedó a la espera del informe oficial y de una eventual intervención disciplinaria de la Conmebol, que contempla sanciones económicas y deportivas en caso de confirmarse los hechos denunciados.
